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María D.: Harry Potter, Traductora, Española, Mormón.

Hola soy María D.

Acerca de mí

Soy una joven española de 22 años, recién graduada en traducción en inglés y alemán. Si me colocaran el sombrero seleccionador de Hogwarts sobre la cabeza, apenas me rozaría el pelo antes de gritar "Ravenclaw": tengo unas ansias insaciables de aprender. Me apasiona la lectura, siendo mi género favorito la novela histórica, ejemplificada en obras como "Dispara, yo ya estoy muerto" o "El ocho". Algún día me gustaría poder escribir una novela y publicarla; siento que tengo mil historias en mi cabeza luchando por salir. También me encanta el cine, y siento una gran debilidad por los clásicos. Como dato curioso, he de admitir que me he puesto la meta de ver todas las películas que alguna vez fueron nominados a los Óscars. He estudiado también en el conservatorio, con especialización en piano. Entre mis autores favoritos están Ginastera y Granados, por su frescura y pasión. Sin embargo, para mí lo que es verdaderamente importante es mi familia. Tengo dos hermanos, y unos padres que siempre me han apoyado en todas mis metas. Me encanta pasar tiempo con ellos, ya sea viendo una película o comiendo en el parque; lo importante es estar juntos.

Por qué soy mormón(a)

Mis padres conocieron la Iglesia cuando eran jóvenes, y tras muchas charlas con los misioneros y orar con verdadera intención, llegaron a saber que era verdadera y se bautizaron. Sin embargo, yo no soy miembro de esta Iglesia porque lo sean ellos; lo soy porque yo hice lo mismo que ellos, esto es, estudiar y orar. Siento sin ninguna duda que estoy en el camino correcto, que estoy siguiendo el Evangelio de mi Señor. Sé que soy una Hija de Dios y que Él me ama, que Cristo vivió y murió por nosotros. Sé que en 1820, un joven llamado José Smith fue llamado para restaurar la Iglesia en su plenitud

La manera en que vivo mi fe

En España los miembros de la Iglesia nos encontramos en una clara minoría respecto a otras religiones, por lo que a veces no es fácil mantenerse firme. Yo, sin embargo, tengo la bendición de contar con amigos que, aunque no comparten mi fe, sí tienen valores altos y me ayudan a ser mejor. Diariamente me esfuerzo por ser un buen ejemplo para ellos, y procuro aprender de los demás y tratarles con cariño y respeto. Todos nos ayudamos y apoyamos en los tiempos más difíciles. Por otro lado, en la Iglesia me brindan la oportunidad de servir a otros miembros; he trabajado mucho tiempo como pianista y directora del coro, y ayudando a los niños con sus canciones. También he sido monitora en campamentos durante el verano llamados FSY (For the Strength of Youth) y he sido líder de las mujeres jóvenes de mi localidad, organizando actividades semanales y preparando clases para ellas. También he sido alumna y maestra de seminario (clases de religión diarias). Desde noviembre de 2017 y hasta mayo de 2019 serviré como misionera en la región norte de Italia, una ocasión para la que llevo preparándome muchos años.