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Leandro: Mormón.

Hola soy Leandro

Acerca de mí

Soy Ingeniero en Administración de Empresas, Diplomado en Administración de Empresas y Magíster en Administración de Empresas MBA. Tengo 41 años de edad, estoy soltero y tengo una hermosa hija de 20 años de quien me siento muy orgulloso. Sé que pronto mi Padre Celestial me permitirá conocer a una hermosa mujer con quien formaré mi familia, tendré hijos y seré muy feliz junto a ellos y lo mas importante es que así sera. Mi pasatiempo preferido es salir a trotar, porque me permite mantenerme en forma e iluminar mi mente con nuevas ideas.

Por qué soy mormón(a)

Soy mormón porque descubrí a través de la lectura de las escrituras, que la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días es la Iglesia Verdadera, es decir, tiene la misma estructura de la Iglesia primitiva, ya que en el Nuevo Testamento en Efesios 2:20 dice "edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo". En la religión que yo estaba antes, no teníamos profetas y apóstoles, y la Iglesia llevaba otro nombre, entonces, si yo quería que las escrituras tomaran vida y forma, debía tener un corazón dispuesto a leer en forma periódica las escrituras y a través de la oración pude saber, que solo nuestra Iglesia tiene profetas y apóstoles, siendo nuestro actual profeta Thomas S. Monson y ademas nuestra Iglesia lleva el nombre de Jesucristo, que es la piedra del ángulo. También comprendí que Jesucristo se bautizo por alguien que tenia la debida autoridad del Sacerdocio como lo era Juan el Bautista y siendo Jesucristo el hijo de Dios, aun así se bautizo en agua por inmersión para perdón de los pecados y esto lo hizo para darnos el ejemplo. Entonces, yo había sido bautizado de niño sin pecado alguno y con tan solo unas gotas de agua y como podría seguir el ejemplo de Jesucristo, quien se bautizo a una edad que sabia muy bien distinguir el bien y el mal para arrepentirse, por ese motivo, mi bautismo anterior no tenia validez ante los ojos de Dios. Agradezco a mi Padre Celestial, por la sabiduría y entendimiento que me entrego para poder bautizarme correctamente en agua por inmersión y por alguien con la debida autoridad del sacerdocio y eso me hace sentir muy feliz y orgulloso, porque Dios envío a las Misioneras a mi hogar un día 12 de marzo, quienes me enseñaran acerca del Libro del Mormón y a través de la oración pude saber que el libro es verdadero y que la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días esta edificada sobre profetas y apóstoles.

Historias personales

¿De qué forma el tomar decisiones correctas nos ayuda a tomar más decisiones correctas?

La decisión más importante que he tomado en mi vida es bautizarme en la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días y eso me mantiene muy feliz y orgulloso, porque soy el primero en toda mi familia que abraza la Iglesia Restaurada y eso me hace un verdadero discípulo de Cristo, porque el convenio que realicé al momento de bautizarme, de tomar sobre sí el nombre de Jesucristo, de guardar sus mandamientos y de recordarle siempre, me permitirá ser un gran referente dentro de mi familia. Esto me permite seguir el ejemplo de Nuestro Señor Jesucristo y gracias a ello mi Padre Celestial llenara mi vida de bendiciones. Entre las bendiciones que llegaran a mi vida, es que me permitirá conocer a una hermosa mujer dentro de nuestra Iglesia, con quien formaré mi familia y tendré varios hijos. Mis hijos crecerán bajo el amparo de los valores cristianos que nuestra Iglesia nos entrega, entonces, mis futuras descendencias dirán, que gracias a la sabia decisión que tomé el día 29 de julio de 2016, de bautizarse en la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, les ha permitido a ellos también, abrazar la plenitud del Evangelio y dirán que esa felicidad se ha de mantener por generaciones gracias a la sabia decisión que uno de sus antepasados, que soy yo, tomé en ese momento correcto. Esta importante decisión, va a repercutir positivamente en el futuro de toda mi descendencia y eso me mantiene tranquilo y muy feliz, sabiendo que llegaré a la presencia de mi Padre Celestial junto a mi familia y seremos un olivo cultivado como nos enseña el profeta Jacob cuando cita la alegoría de los olivos que hizo el profeta Zenós en el libro del Mormón. Y el ser un discípulo de Cristo me permitirá no solo ser un gran referente dentro de mi familia sino también dentro de mi entorno social y eso ayudará para que mi familia y amigos puedan abrazar el Evangelio Restaurado, siendo ellos también un olivo cultivado a los ojos de Dios, gracias a mi ejemplo de seguir a Jesucristo.

La manera en que vivo mi fe

Me siento muy feliz y orgulloso de haber conocido la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días y haberme bautizado el día 29 de julio de 2016, siendo la mejor decisión que he tomado en mi vida. El abrazar el Evangelio Restaurado me ha permitido obtener muchas bendiciones de Nuestro Padre Celestial, tanto en el plano personal, familiar y espiritual. Pero tengo claro, que para seguir ejercitando y fortaleciendo mi fe en Nuestro Señor Jesucristo, debo leer en forma periódica las escrituras, orar en todo momento y en todo lugar y compartir junto a las demás personas como el Evangelio cambia nuestras vidas, como yo lo he podido experimentar, teniendo una actitud de servicio permanente hacia nuestros hermanos, ya que una fe sin obras es una fe muerta. Entonces, esa inmensa alegría que siente mi corazón de pertenecer a la Iglesia Verdadera, me ayudará a llegar a la presencia de mi Padre Celestial y por ello, debo seguir perseverando hasta el fin. Una de las bendiciones que Dios me ha dado es poder trabajar en la Obra del Señor, ya que actualmente soy el Líder Misional de la Rama de Parral y Secretario de la Misión Chile Concepción y como Líder Misional, mi Padre Celestial me ha dado la oportunidad de compartir y Predicad su Evangelio con distintas familias. Eso me mantiene muy motivado, porque he podido ver como el Evangelio cambia las vidas de las personas, y sentir la felicidad que ellos transmiten al momento de bautizarse y abrazar el Evangelio Restaurado es algo muy especial en mi vida, porque esa misma felicidad que ellos sienten en sus corazones, es la que yo siento en mi vida. El ver esa inmensa alegría en otros, gracias a la Plenitud del Evangelio, me mantiene motivado e inspirado para seguir ayudando en la Obra del Señor.