mormon.org Global
Calen: Música, Violín, Misión, Leer, Chile, Mormón.

Hola soy Calen

Acerca de mí

Nací en Chile. Me gusta mucho la música, escucharla, cantar y tocar violín. También me gusta mucho leer, especialmente las Escrituras! Hace poco terminé de estudiar en el colegio, y me encuentro preparándome para servir pronto como misionero de la Iglesia en Brasil.

Por qué soy mormón(a)

¡Porque es verdad! Esta es la Iglesia verdadera. Soy mormón porque he sentido en mi corazón que este es el camino verdadero, el lugar indicado en que todos debemos estar. Y ese mismo sentimiento lo puedo apreciar cada día al ver tantas bendiciones que me rodean, y cómo en mi vida está presente la mano del Señor en cada momento. Sé que el Padre Celestial nos conoce a cada uno, que nos ama infinitamente, y que se preocupa individualmente por cada uno de nosotros. Y es por esto que nos ha dado este hermoso Evangelio y esta Iglesia, para que logremos acercarnos más a Él, sentir más Su amor, y especialmente, ser felices. Y esa felicidad, ese verdadero gozo sólo se encuentra en esta Iglesia, Su Iglesia. En el mundo sólo encontramos alegrías y emociones pasajeras, que tienen fin. Jesucristo, Su Evangelio, y por lo tanto, la felicidad de vivirlo, no tienen fin. Me encantaría que todos fueran parte de esto, porque sé de qué manera mejora la vida de las personas, y porque es lo que el Padre desea para cada uno de Sus hijos. No hay dificultad, problema, o desafío que tengamos que temer si estamos con Él. Soy mormón porque ser mormón es ser feliz.

La manera en que vivo mi fe

He trabajado muchas veces en la Iglesia con otros jóvenes, visitándoles, enseñándoles, organizando actividades e incluso coros. Me gusta servir a los demás, hacerles sentir bien, y que sientan que Dios les ama. Esto incluye servir en mi propio hogar, siendo un buen hijo, obediente y amoroso, y ayudando a tener un buen espíritu con mi familia. Cabe mencionar que dentro de poco iré a Brasil por 2 años para servir como misionero de esta Iglesia. Me esfuerzo por cada día ser una luz en el mundo, como Jesucristo lo fue, y aunque no sea perfecto, me anima el saber que el Señor nos perdona, y siempre podemos volver a intentar.