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Bruno: Mormón.

Hola soy Bruno

Acerca de mí

Soy un muchacho de 20 ańos converso al Evangelio desde hace 2 ańos. Soy único miembro en mi familia, mis padres han llegado a respetar mi desicion y a apoyarme hasta cierto punto. Estoy por servir en una misión de tiempo completo (24 meses), lo hago por amor a Nuestro Padres Celestial, a nuestro Salvador Jesucristo y a mis hermanos. Yo vivo solo, por motivos de diferencias en la familia, tenía algunas amistades un poco desorientadas, pero el Senior jamás me abandonó. Conocí la Iglesia el mismo día en que comencé a vivir solo. Gracias al Evangelio de Jesucristo y a las normas y actividades de la Iglesia, puedo conocer el camino correcto que Nuestro Padre Celestial desea que siga, puedo vivir sin quebrantar ninguna ley tanto de Dios como de los gobernantes. He sido grandemente favorecido por el Senior, ahora entiendo que de seguir viviendo con mis padres, no hubiese conocido la Iglesia y no hubiese encontrado el camino que me lleva a la presencia de Nuestro Padre Celestial. Me preparo para ir a servir a una misión de tiempo completo, es decir, predicare el evangelio totalmente consagrado al Senior durante dos anios. Lo hago por que se que esta es la Iglesia verdadera, la cual es dirigida por nuestro Salvador, por el gran Maestro, se que esta es su obra,se que el nos ama y gracias a su sacrificio expiatorio todos podemos ser salvos del pecado.

Por qué soy mormón(a)

Hace poco mas de dos anios, mi mejor amiga (ahora mi novia) me hablo de la iglesia y me invito a ella, al asistir a esta, un par de jóvenes de mi edad me dieron a conocer el evangelio restaurado. Después de algunos mensajes que se me impartieron, este par de jóvenes me invitaron a leer el libro de Mormón, arrodillarme y orar al Padre para preguntarle si dicho libro era en verdad otro testimonio de Jesucristo, que preguntara si lo que este par de jóvenes me instruyen era verdad y si La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días era la iglesia verdadera. Un lunes después de una actividad la cual se denomina, Noche de Hogar, pude sentir el espíritu tan fuerte, pude sentir el amor sincero que jamas había sentido. Sentí deseos de arrodillarme y orar al Padre, y así lo hice antes de dormir. Cuando me arrodille, recuerdo haber escuchado ruidos en la parte de fuera de la casa, despues senti el ambiente dentro de mi recamara muy pesado pero vacío, cerré los ojos y comencé a orar, sentí una fuerza que obraba en contra de mi, senti mucho miedo y terror como jamas en mi corta vida lo había sentido. Sentí como el ambiente de la habitación cambio. Recuerdo que mi lengua se trababa debido al miedo, tome fuerza y decidí que nada evitará que hiciera mi oración, y así fue. Recuerdo sentir como me invadio una calma y una paz, sentí como la obscuridad fue erradicada de la habitación. Puede sentir el amor y la felicidad de mi Padre Celestial, me sentí protegido. No escribo mas palabras referente a esto ya que es indescriptible la sensación del Espíritu. Al dia siguiente me acerque con el obispo del barrio, le conté mi experiencia y le pedí me explicara y me ayudara a entender,el solo sonrio, saco las escrituras y me pidio leer un par de versiculos (

La manera en que vivo mi fe

Mientras me encontraba esperando la respuesta de mi llamamiento misional el pasado noviembre, me hablo mi presidente de estaca pidiéndome una carta de recomendación por parte de un carilargo, ya que se me habían detectado un soplo en el corazón. Anterior a esto me había hecho un electrocardiograma el cual sugería que había sufrido un infarto en algún momento de mi vida. Dicho estudio lo revisaron cuatro médicos, dos del seguro social y dos particulares, el diagnostico sugerido de cada uno mencionaba que debía ser atendido por un profesional, y que al momento de la revisión se escuchaba un ruido muy atroz. El cardiologo me realizo de nuevo el "electrocardiograma" y me dijo francamente que no creía que fuera posible que yo sirviera como misionero ya que parecía haber un problema grabe. Para dar un diagnostico concreto me pidió que hiciera otra sita, ahora en un hospital particular ya que me harían un estudio mas avanzado (eco-cardiograma). Recuerdo la postura determinante del doctor y la preocupación de mi madre, recuerdo que me dijeron que lo mas seguro es que no iría a la misión. En mi mente si existió preocupación pero fue erradicada gracias a mi fe en el Senior. El día del estudio, hice una ultima oración a mi Padre Celestial pidiéndole sanara mi cuerpo para poder cumplir con su voluntad, le declare mi fe en El. El doctor me realizo el estudio y no olvido su cara de sorpresa y sus palabras al decirme: No encuentro nada, no veo ningún Soplo. Finalmente el doctor me dio de alta y me extendido una recomendación en la cual viene la siguiente oración: "El Joven no presenta ningún problema para realizar su servicio misional". Se perfectamente que debido a mi fe, y al esfuerzo que realice, el Senior me bendijo y me dio una bendición de salud. Pude ver y ser parte de un milagro. La fe puede hacer grandes cosas.