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Nicte: Mormón.

Hola soy Nicte

Acerca de mí

Me gusta que me digan Nicte, soy estudiante de psicología, mis padres se divorciaron cuando yo tenía 16 años, trabajaba y estudiaba para poder ayudar a mi mamá con los gastos de mis tres hermanos, poco después mis hermanos se fueron a vivir con mi papá y un tiempo estuve viviendo sola, después por petición de mi papá tuvimos que salirnos de la casa y fuimos a vivir a Mérida en dónde hay parte de mi familia, ahí trabajé de vendedora porque aun era menor de edad para ayudar a sostener la casa pues mi hermano menor ya vivía con mi mamá y conmigo, a los pocos meses mi papá nos empezó a enviar dinero y pude dejar el trabajo y continuar estudiando la prepa. A loa ocho meses de estar en Mérida regresamos a México y continué con mis estudios, ahora estoy estudiando psicología, mi hermano menor vive con mi papá y mis otros dos hermanos, yo vivo con mi mamá y he sido llamada a servir como misionera de tiempo completo para La Iglesia de Jesucrito de los Santos de los Últimos días en Guatemala. estoy muy feliz y vivir el evangelio me hace feliz.

Por qué soy mormón(a)

Nací siendo miembro de la iglesia y obtuve mi testimonio a los 16 años, las pruebas que vivía a esa edad me hicieron buscar consuelo, comencé a leer y meditar el Libro de Mormón, con cada palabra que leía podía sentir el amor puro de Cristo, podía sentir como los profetas de esos tiempos me conocían y me amaban, se preocupaban por mi. El salario que yo ganaba no alcanzaba para poder mantener una casa y a un niño, mi mamá por su edad y nivel de estudios no encontraba trabajo sin embargo cuando comencé a dar diezmos fue increíble la manera en la que comenzó a alcanzar el dinero para todo lo que necesitábamos y hasta un poco más. Sé que si alguien pregunta creyendo que se le responderá y con un corazón quebrantado si esta (La Iglesia de Jesucristo de Los Santos De Los Últimos Días) es verdadera, entonces podrá sentir en su corazón que así es, podrá saber que el Libro de Mormón es la palabra de Dios, que está escrito para estos tiempos, que somos hijos de un Dios que nos ama, que no estamos solos y que estamos en esta tierra para ser probados y ser felices, que por medio del arrepentimiento, gracias a la expiación de Cristo podremos vivir con Nuestro Padre Celestial de nuevo, en un estado de felicidad eterna y que si nos esforzamos podremos ser familias eternas.

La manera en que vivo mi fe

Tengo una prima (paterna) que a la edad de 14 años le detectaron un tumor cancerígeno en su ovario, casi nadie de la familia la fue a visitar mientras duraron sus quimioterapias, cuando regresé de Mérida la fui a ver y me quede con ella una semana en el hospital, me dejaban dormir ahí junto con su mamá (mi tía) y su hermano (mi primo), el tratamiento era muy pesado para ella y tardado cuando llegué a cuidarla pensé en que la mejor manera de aligerar un poco el tratamiento sería distraerla y la convencía de que jugáramos algún juego de mesa o algo que no requiriera mucho esfuerzo, fue divertido y nuestra sorpresa fue que su tratamiento acabó más rápido que todos los anteriores, no sabemos la razón, pero fue menos pesado para ella, lo hice con todo mi amor. Mi amor por ella aumentó, prestar servicio me hizo muy feliz, comencé a ser más agradecida.