mormon.org Global
Raquel: medico, Jesucristo, servicio, verdad, oración, Mormón.

Hola soy Raquel

Acerca de mí

Soy médico Especialista en Salud Ocupacional desde el 2008, comencé a trabajar en esta área en una empresa metalmecánica en mi ciudad natal. Por razones naturales no pude tener hijos pero tengo una familia pequeña de 6 miembros. Nos amamos mucho y compartimos juntos todas las noches a la hora de la cena sobre diferentes puntos ya sean familiares, económicos, sociales, religiosos, entre otros. Atiendo mi pequeño negocio en asesoría en seguridad y salud laboral desde septiembre del 2011. Trabajo actualmente en dos empresas. Me gusta mucho mi trabajo pues debo mantener, promover y conservar la salud de los trabajadores en una Empresa para hacerlas mas competitivas y activas en el mercado porque si existe salud en los trabajadores se trasmite en una mejor y mayor productividad al final. Tengo desafíos como cualquier otro ser humano en esta tierra, pero si confío en Jesucristo y siento que ando de la mano con El, se que todo irá bien.

Por qué soy mormón(a)

Ya hace como 15 años, pues me bauticé el 26 de julio de 2001, en aquella época yo quería unirme a la Verdadera Iglesia de Dios sobre la tierra, pero no sabía si en verdad existía. Siempre comentaba a mi mamá, que si existía la Verdadera Iglesia de Jesucristo pues yo me uniría a ella. En ese entonces tenia un consultorio médico en mi casa y una vez me vino a visitar una joven para que le hiciera un informe médico sobre su salud pues se iba a la misión. Esta Joven fue la que me habló de la Iglesia por primera vez, me regaló mi primer libro de Mormón y invitó a los misioneros a que me visitaran previamente con mi consentimiento. Los misioneros comenzaron las charlas conmigo y fuimos progresando, cuando llegó la oportunidad de pedirle al Padre Celestial si el libro de Mormón era verdadero, y con el poder del Espíritu Santo se me revelarían todas las cosas. Al principio estaba algo incrédula pues soy médico y todo lo tenemos que demostrar para decir que es verdad. Pero pregunte al Padre Celestial en el Nombre de Jesucristo si todas estas cosas eran verdad, es fácil decirlo, pero es tan profundo para mi... pero sentí en mi pecho una sensación de seguridad, tranquilidad, algo bello, que no permite descripción en donde sabía que estas cosas eran verdad. Desde entonces tome la decisión de bautizarme, seguir adelante con fe en Jesucristo que es mi guía y redentor, y no apartarme mas de la luz que ilumina mi camino por un sendero seguro, el evangelio de Jesucristo.

La manera en que vivo mi fe

Ya tengo 15 años como miembro de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, como comentaba antes tengo desafíos, adversidades y otras cosas que solucionar pero siempre he pensado que cuando existen adversidades pienso que ando de la mano de Jesucristo, esto me da la fe suficiente para considerar que el desafío que enfrento es para mi bien y me servirá de experiencia. No olvido la oración, tenemos un Padre Celestial que nos ama muchísimo, pues ha dado a su único hijo para que todo aquel que en El crea no se pierda mas tenga la vida eterna, ha dado la oración para que nos comuniquemos con El, con el gran creador del cielo y la tierra. Es un método fácil, rápido y seguro para comunicarnos con Dios, y aunque se que Dios sabe todo lo que me pasa, siempre me gusta contárselo todo, con mis propias palabras, descubriendole mis pensamientos, tal como un Padre se comunica con su hijo. Con amor, con confianza, con seguridad, es sencillamente rico esa tranquilidad que emana de Dios cuando sus hijos hacen oraciones sinceras y efectivas, además de las bendiciones que recibes. También es importante el servicio, cuando compartimos con otras personas nuestro tiempo para servirles estamos emulando un atributo de Cristo. Así podemos ser Sus manos para ayudar a nuestro prójimo a tener una vida mejor, llena de amor y esperanza. No hay que olvidar de la lectura de las escrituras pues en ellas conseguimos la guía de vivir como Jesucristo nos enseñó, solo allí están las palabras de agua viva donde encontrarás la vida eterna. El asistir a la capilla todos los domingos es una experiencia que nos trae muchas bendiciones, pues renovamos nuestros convenios bautismales y nos instruimos en las cosas del Señor, a través de las clases que con tanto amor preparan semana a semana nuestros maestros y líderes.