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Alejandro Armenta Hernández: Mormón.

Hola soy Alejandro Armenta Hernández

Acerca de mí

Me encanta pasar y disfrutar el tiempo en compañía de mi familia y amigos, cada instante es una oportunidad para poder ser mejor como persona, por lo que aprendo día con día de mis acciones, sean buenas o malas siempre hay algo nuevo que aprender y que brindar a los demás, disfruto mucho de la música, a veces me gusta pasar las tardes tocando la guitarra y cantando para distraerme de la rutina, sin embargo lo que mas me a encantado es el poder brindar ayuda a mis semejantes, actualmente soy estudiante de la Licenciatura en Derecho, soy Emprendedor y Empresario, considero que la mejor manera en la que podre ayudar a las personas que me rodean y ayudar a edificar el reino de mi Padre Celestial es por medio de la Autosuficiencia por lo que busco día con día Autosuficiencia Espiritual y terrenal, se que por medio de la Ayuda de mi Padre Celestial todas las cosas serán dadas y de esta manera al desarrollarme como persona, estaré en mejores condiciones de servir a los demás.

Por qué soy mormón(a)

La razón por la cual decidí unirme a la iglesia fue por que sentí en mi corazón que esta es la iglesia verdadera, llegue a conocer el gran amor de Dios por cada uno de sus hijos y saber que soy hijo de Un Padre Celestial me llena de inmensa dicha, paz y felicidad, y saber que tengo un propósito por el cual estoy en esta tierra, también el conocer el poder de la expiación y saber que todos tenemos la grandiosa oportunidad de de dejar todos los pecados atrás y vivir una vida de rectitud en armonía con lo que Dios espera de mi, realmente el conocer el evangelio me ha ayudado a llenas ese vació que sentía en mi corazón y me a inspirado a ser una mejor persona y poder compartir lo aprendido con lo demás, lo mas significativo es saber que Dios siempre contesta nuestras oraciones siempre y cuando oremos con sinceridad y también saber que cada cosa u obtaculo que llega a nuestra vida es para nuestro progreso, Me siento Contento y muy feliz, se que hay muchas cosas que mejorar todavía pero con la Ayuda de mi Amoroso Padre Celestial todo sera mas fácil. Si tu no eres miembro de la iglesia te invito a que puedas conoces acerca de esta dicha que llena el corazón de cada uno de los miembros y puedas tener una conversión plena y total en tu vida y que puedas saber por ti mismo que existe un Dios y mas importante aun es que sepas que Él es Nuestro Padre Celestial que todos somos sus hijos y que Él nos ama de manera incondicional, una vez escuche "Comparados ante Dios no somos nada, sin embargo, para Él lo somos todo" desde lo mas profundo de mi corazón y con todo el amor que soy capaz de brindar te invito a acercarte a Dios y puedas preguntar directamente a Él sobre la veracidad del mensaje que la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días comparte con el mundo, te prometo con todo mi ser que recibirás una respuesta al igual que yo la recibí cuando pregunte directamente a Él, Se que somos hijos de Nuestro Padre Celestial y hoy en día su iglesia se a restaurado. :D

La manera en que vivo mi fe

El poder ayudar a los demás es algo que me inspira y guía a poder mejorar y buscar mayores formas de que las personas puedan conocer que en la iglesia el amor que uno siente por los demás es sincero y que realmente se desea la prosperidad de todos, de igual manera el poder compartir el evangelio con las personas es la mayor muestra de servicio y amor por que el interés que se tiene hacia las otras personas es sincero y uno quiere lo mejor para los demás, el poder sentir amor y desear dar servicio a los demás es lo que me mueve a ayudar a las personas, y esta es la manera de la cual vivo la fe, demostrando los sentimientos que uno puede llegar a sentir al seguir el evangelio de Jesucristo y buscando la manera de edificar el reino de Dios sobre la tierra, actualmente estoy ayudando en una fundación de adultos mayores y es tan grato y magnifico el saber que uno ayuda a mejorar la vida de aquellas personas que por diversas situaciones como problemas familiares, económicos o físicos, y saber que no hay mayor gratificación que el verles sonreír de manera sincera.