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M. Antonio Del Rosario Reyes: Cordial, Amable, Dispuesto a excuchar, Ganas de aprender, Mormón.

Hola soy M. Antonio Del Rosario Reyes

Acerca de mí

Soy Elder de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, en mision desde el 7 de octubre del 2015 hasta 25 de Septiembre de 2017. Soy el segundo de 7 hermanos, y mi principal labor es dejar una senda y ejemplo por la cual deben andar ellos; viví en un matrimonio disfuncional desde una temprana edad, siendo criado por mi abuela y a mediados de mi adolescencia (16 años) volví a vivir con mi madre y poco después hablé con mi padre. Actualmente mi madre es miembro junto a la mayoría de mis hermanos, solo mi hermana mayor y la tercera de nosotros están inactivas y mi abuela aun no se bautiza. La principal razón de mis pruebas se basa en la humildad; también es el principal motivo por el que salgo a la misión, deseo darle el lugar que se merece al Señor que todo me a dado y permitido. Antes decía: "creo que aprendí algo" o "lo haré a mi manera"; mi meta es volver luego de dar el mejor servicio de mi vida diciendo: "esto se me concedió aprender" y "conforme a lo que se me permita entender, obrare".

Por qué soy mormón(a)

Porque decidí ser feliz a pesar de lo que pude vivir o viviré. Soy mormón porque decidí caminar con una sonrisa y la seguridad de un gozo indescriptible y mayor antes que vivir preocupado, deprimido y preguntándome el porque de mis circunstancias. Creo que no hay nada mas bello que sentirte parte de algo mayor y hermoso, para reclamar eso mediante la ayuda y guía del Salvador, por eso y por los míos decidí ser mormón.

La manera en que vivo mi fe

Desde muy corta edad se me inculco la obediencia aunque no entendiera, eso fue mi brújula a pesar de mis rebeldías y orgullo. Debo agregar la humildad y la fe, en lo cual me he centrado desde hace poco. Un paso a la vez y sin volver la mirada, eso dice mi obispo y sé que mientras me esfuerce en guardar los mandamientos podre vivir bien; esta bien, atareado, con pruebas, cansado, una que otra vez con lagrimas, pero gozoso y con la satisfacción que mi morada sera eterna y celestial me espera junto a los mios.