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Marisa: Marisa, Mendoza, Libro de Mormón, Argentina, Mormón.

Hola soy Marisa

Acerca de mí

Me gusta mucho estudiar las escrituras y crecer de a poco en conocimiento, valoro mucho poder tener el Evangelio en mi vida porque mi vida es normal pero especial al mismo tiempo: cocino, limpio, estudio, tengo amigos en la facultad, pienso en mi familia y me preocupo por ellos, también quiero mucho a mi perro que tiene casi 18 años, me preocupa mi futuro y trato de prepararme y de aprender cosas nuevas, etc. El tipo de cosas que hace mucha gente, pero el saber que mi vida no es una casualidad, que tiene un sentido de ser, que hay un propósito y que en todo lo que haga debo esforzarme... el saber que existía antes de nacer en este mundo y que ésta es solo una etapa en mi existencia pero que en esta etapa se determina mi destino eterno hace que viva mi vida con responsabilidad, con compromiso, con agradecimiento y con esperanza. Hay muchas cosas que tengo que mejorar pero valoro saber cuál es el camino a seguir.

Por qué soy mormón(a)

Mi familia ya era mormona cuando yo nací, crecí dentro de estos principios, y siempre acepté lo que se me enseñaba. Al contrario de lo que algunos piensan, aún los que tuvimos el Evangelio desde siempre llega un momento en el que uno necesita confirmar o saber porqué se está esforzando en cumplir los mandamientos, llega un momento en que se necesita lograr fe por uno mismo, ya no puede hacerlo por inercia o por costumbre. Cuando ese momento llegó, ya era el final de mi adolescencia y deseé saber por mi misma, entender por mi misma como lo hacía mi mamá y las personas cuya fe y entendimiento yo admiraba. Quería poder lograr tambien esa firmeza pero que naciera de mí y que no dependiera de nada ni de nadie más. Entonces estudié con ese deseo el Libro de Mormón primero, porque es la clave de mi religión, y además porque era el que más me gustaba de los libros canónicos. Muchas veces pude sentir que lo que decía era verdad, me hizo acordar a las veces que había sentido antes eso y no me sorprendía porque era algo natural para mi cuando era más chica. Al terminar de estudiarlo esa vez, sentí cómo todo era tan claro y tan simple, y al mismo tiempo tan profundo, no había errores, no habían cosas que me nublaran, ni que me hicieran sentir controversia, algo que no sabía cómo es que los otros habían logrado yo ahora podía entender lo que ellos y saber por mi misma que venía de Dios y que nadie podría haber escrito eso sin su guía. Entendí cosas que no me había preguntado pero que pude ver que eran sumamente valiosas para mi y para todos, que nuestro Padre Celestial nos ama mucho, y nos ama a todos, que su plan es perfecto, que desea lo mejor para nosotros y que Él quiere que logremos vencer estas pruebas y que está dispuesto a ayudarnos y fortalecernos pero que no nos quitará las pruebas porque son para nuestro progreso. No nos envió a un mundo oscuro, debemos buscar la luz y los que la encontraron como yo, deben aferrarse a ella y eso será lo más sabio que hagamos.

La manera en que vivo mi fe

Trato de vivir mi fe en todo lo que hago, aunque no hable frecuentemente de estas cosas siempre me esfuerzo por apegarme a los principios del Evangelio. Todos a mi alrededor conocen que soy mormona y afortunadamente siempre lo han respetado. Los domingos asisto a la Iglesia, luego en la semana también hago unos cursos de religión que me ayudan a profundizar sobre las enseñanzas de las escrituras y a ponerme desafíos y metas. Leo y estudio las escrituras regularmente y también en familia un par de veces al mes nos tomamos un rato para compartir estas cosas entre nosotros, es muy lindo, especialemente cuando la nona comparte sus experiencias de vida en las que aprendió algún principio.