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Andrea: ingeniería, desnutrición, familia, niños, misión, República Checa, Mormón.

Hola soy Andrea

Acerca de mí

Soy una persona que le gustan los desafíos, ya que considero que por medio de los mismos uno puede progresar como persona. Acabo de terminar la universidad, cerré la carrera de Ingeniería en Alimentos. Estando en la universidad gané el primer lugar en una feria organizada por la misma sobre productos funcionales. Con mi mejor amiga trabajamos durante todo un semestre en el proyecto, creando una bebida hecha a base de avena que contenía arándanos para aumentar el poder antioxidante. Vivo en un país en el que la desnutrición es un problema que afecta a la mayoría de los niños. Debido a ello me encantaría crear una formulación que sea accesible para estas personas de recursos mínimos y puedan beneficiarse, no sólo los niños sino que también las madres en lactancia. Soy una amante de los animales, me hubiera encantado ser veterinaria también. Amo a los perros, son criaturas que brindan un amor incondicional. También me gusta mucho leer, correr, escuchar música y cocinar, sobre todo postres, galletas, pasteles, pies, etc. Mi familia y yo somos muy unidos, ellos son lo más importante para mí. Soy una persona muy religiosa, sé que hay un Dios que nos ama y nos demuestra ese amor con todas las bendiciones que nos da día a día.

Por qué soy mormón(a)

¿Por qué soy mormona? Es una pregunta que me hacen muy seguido, pero la respuesta nunca cambia. El vivir el evangelio me ha hecho una persona muy feliz. Toda mi vida he sido mormona, mis papás me han llevado a la iglesia desde que mi mamá estaba embarazada de mí. Los primeros años de mi vida iba a la iglesia porque para mí era una tradición, pero al llegar a la adolescencia ya no tenía una motivación por la cual ir. Recuerdo que una noche mi papá llegó a mi cuarto y tuvimos una charla padre-hija. Esa noche él me dijo que no me podía obligar a creer en algo y que si yo deseaba saber que era verdad debía de buscar por mí misma. Me pidió que por favor leyera El Libro de Mormón y que preguntara si era verdad. En ese momento yo pensé que por qué no, era algo que hacíamos todas las noches con mi familia, así que no tenia nada que perder. Recuerdo muy bien que esa fue la primera vez que leí el libro completo, yo solita, y me hinqué y oré para ver si era verdadero. El sentimiento que tuve es indescriptible, sin embargo es algo que no puedo negar. Desde entonces me he esforzado por hacer bien las cosas, por tratar de actuar como Cristo lo haría, y es algo que me ha ayudado bastante en mi vida. Las personas piensan que la iglesia impone restricciones pero lo que en realidad no saben es que una persona solamente puede ser feliz si se aleja del pecado. Soy mormona porque me brinda felicidad, porque por medio de este evangelio sé con certeza que Dios vive, es una verdad absoluta que nada ni nadie en este mundo puede erradicar sobre la faz de la tierra. Porque desde que he sido mormona por voluntad propia lo he podido sentir en mi vida, ver sus bendiciones. Eso es lo que me produce felicidad, el saber que podemos verlo otra vez me anima bastante a siempre dar lo mejor de mí. Las personas que me rodean saben que soy diferente, y me han dicho que ellos también quisieran tener esa felicidad que yo posee. Mi respuesta ha sido siempre la misma, soy feliz porque soy mormona.

La manera en que vivo mi fe

Los niños son lo más puro que puede habitar sobre esta tierra. Son seres tan especiales que necesitan un cuidado especial, ya que lo que se les enseñe hoy va a repercutir en su futuro. Soy de la mentalidad que los niños son el futuro de nuestra sociedad, por lo que hay que esforzarnos bastante en inculcarles enseñanzas que los ayuden a saber qué decisiones deben tomar cuando se encuentren en una situación difícil. Hace casi cuatro años he trabajado con los niños en la iglesia, y ha sido el mejor llamamiento que he tenido. Amo a todos esos niños, porque a pesar de que yo les he enseñado himnos sobre las enseñanzas de Jesucristo, ellos me han enseñado a cómo actuaría un verdadero discípulo de Cristo. ¿Cuál es la manera en la que vivo mi fe? Bueno, considero que la música tiene un gran poder y puede hacernos sentir el amor que nuestro Padre que vive en los cielos tiene para con nosotros. Si yo quiero enseñarle a los niños a actuar adecuadamente, a tener pensamientos buenos, y las enseñanzas de Cristo por medio de himnos, en primer lugar yo debo vivir adecuadamente, tener pensamientos buenos y conocer las enseñanzas de Cristo. Los himnos solamente refuerzan esas enseñanzas que perduran en la mente de una persona hasta llegar a ser un adulto. Lo que más recuerdo de mis años siendo una niña son los himnos que me enseñaron, y es algo que ha cambiado mi vida.