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Pablo Vinicio: Estudiante, Familia, Tecnología, Misionero, Mormón.

Hola soy Pablo Vinicio

Acerca de mí

Me dedico a aprender siempre cosas nuevas, especialmente en tecnología. Actualmente me encuentro sirviendo una misión en Costa Rica. Espero en el futuro continuar aprendiendo y poder ayudar a otros. Hay algo que me encanta, y es la vida que me ha enseñado el vivir el Evangelio. Ha traído mucha felicidad a mi vida.

Por qué soy mormón(a)

Desde pequeño he sido miembro de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los últimos días, y se que nos conocen como mormones. El vivir el evangelio desde pequeño trajo bendiciones para mi vida, y también bendiciones para otros. Como miembros de la Iglesia creemos en que Dios responde a las oraciones. Así que para saber si debía continuar siendo miembro de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los últimos días, oré con sinceridad al Padre Celestial, para saber si era lo que debía seguir en mi vida. Y se que Dios respondió a mi oración, y me indico que este era el camino que debía seguir. Y una prueba de esa respuesta, es la felicidad y la esperanza que tengo, para seguir adelante. He sentido el amor de Dios en mi vida, y he visto sus bendiciones, y se con sinceridad que Él ama a sus hijos, es decir, a nosotros.

La manera en que vivo mi fe

He aprendido de que la religión pura que enseñó Jesucristo es la de amar y servir a los demás. Gracias al ejemplo de Jesucristo he aprendido a respetar a los demás. También es importante respetar las creencias de los demás. Y lo más importante es poder ayudar y servir. Siempre trato de ser una buena persona con lo demás, y a tener mucha paciencia. También se que el vivir los mandamientos es algo importante y algo que guía nuestras vidas. La obediencia trae bendiciones, no solo para nosotros sino también para los que nos rodean. Algo en lo que creo firmemente es que el ejemplo es una de las mejores maneras de enseñar y mostrar a los demás quienes somos de verdad. Jesucristo siempre nos enseño con su ejemplo, y siempre mostró un gran amor por los demás. Vivir el Evangelio trae esperanza, tranquilidad, seguridad, gruía y felicidad.