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Julieta: amor, milagro, felicidad, jóvenes, estudiante, misión, Mormón.

Hola soy Julieta

Acerca de mí

Actualmente estudio en la Universidad, me preparo para ser fisioterapeuta, vivo en una pequeña ciudad, y mi pasión es oír música, también me encanta leer y continuamente tomo cursos de artes como pintura, dibujo o manualidades plásticas.

Por qué soy mormón(a)

Mi abuela recibió la invitación de una Hermana miembro de esta Iglesia para escuchar a los misioneros, al cumplir 8 años recibí un bautismo junto con mi hermano Antonio, fuimos bautizados; sin embargo, mi conversión ocurrió a los 9 años, cuando pude vivir en carne propia el poder de sanación del Sacerdocio, llevaba 2 días con sangrado nasal, y por coincidencia los misioneros llegaron a tocar la puerta de nuestro hogar, mi madre les contó lo que estaba pasando y ellos me dieron una bendición de salud, en cuanto ellos terminaron de hablar la sangre dejó de salir. Mi madre recibió una confirmación de su fe y yo el milagro que salvo de ir al hospital, a partir de eso, ya no tuve ningún malestar, y Dios me testificó del poder de sus siervos.

Historias personales

¿Podría explicar la función que desempeña la oración en su vida?

Agradezco a Dios el poder orar a Él, tener la certeza de que Él me escucha y responde a mis oraciones, el ser guiada en cada una de mis decisiones por su Espíritu es una de las bendiciones que el me regala. Poder hincarme y entregar a Él todas mis angustias me hace sentir rodeada de su amor y su apoyo.

¿Por qué los mormones van a una misión?

Lo más valioso que hay en mi vida es el Evangelio y esto me ha dado el propósito de compartirlo con todas las personas, platico con mis amigas y amigos a cerca de ello, y deseo servir una misión para ayudar a que quienes necesitan de este Evangelio tal como lo he necesitado yo puedan gozar de sus infinitas bendiciones.

La manera en que vivo mi fe

Soy representante de Adultos Solteros en mi barrio, tengo un llamamiento misional de tiempo completo en mis manos, serviré por 18 meses compartiendo el Evangelio de Jesucristo. Me preparo para servir dignamente en este llamamiento y estoy agradecida, realmente puedo decir que el Evangelio de Jesucristo es lo más valioso que hay en mi vida, ha mejorado enormemente la relación entre los miembros de mi familia y nos es maravilloso saber que podremos preservar estos lazos familiares por la Eternidad, gracias a las promesas de Nuestro Padre Celestial.