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Jojo: Fútbol, Familia, Escrituras, amigos, Mormón.

Hola soy Jojo

Acerca de mí

Yo nací en una familia con muchos integrantes, por lo menos para el lugar en donde vivo es llamativo ver o encontrar una familia con ocho integrantes. Tengo un hermano ya casado, que tiene una hija; le siguen dos hermanas mujeres; después esta un hermano que falleció ya hace varios años atrás, después de él estoy yo y por último mi hermano menor. Con respecto a mis estudios todavía no empecé la universidad, pero pienso estudiar la carrera de ingeniería industrial. Es algo complicado, porque me gusta aprender cosas nuevas pero me resulta muy difícil concentrarme cuando el tema no me gusta, soy un poco testarudo a veces, lo reconozco. Me gusta mucho hacer deporte, especialmente el fútbol, soy de san lorenzo y muchas veces voy a la cancha. Me gusta mucho juntarme con mis amigos, y me gusta jugar vídeo juegos. Me gusta mucho poder trabajar con mis manos, tengo cierta facilidad para arreglar cosas, disfruto mucho de pasar tiempo con mi familia, especialmente con mi papá. Me gusta estar bien vestido y estar presentable sin embargo la moda no es prioridad en mi vida. Me gustan los animales, especialmente los perros, una vez consideré hacer un curso de adiestramiento canino, pero por distintos motivos no lo hice. Tal vez en el futuro lo haga.

Por qué soy mormón(a)

Yo nací en una familia que ya tenía el evangelio, por lo que desde chiquito conocí y viví de acuerdo al evangelio de Jesucristo. Toda mi niñez no me preocupé mucho en entender el significado de algunas cosas, y las dejaba para más adelante. Realmente no sé cuando obtuve un testimonio de la verdad de todas las doctrinas, pero si sé que mi preocupación sobre el vivir el evangelio surgió aproximadamente a los 12 años. Tenía amigos que no eran malos pero que sin querer me hacían dudar de las cosas que vivía o creía. Hubo momentos en mi vida entre los 12 y los 16 años en que sabía las cosas que tenía que hacer pero aún así no las hacía. Cerca se los 16 llegué al punto en que sabía las cosas, tenía un testimonio pero me faltaba una conversión. No podía permanecer más tiempo sabiendo lo que tendría que hacer y no hacerlas. Tuve algunos problemas para reconocer al espíritu santo, por lo que en un campamento fui con la meta de aprender y reconocer al espíritu. En un momento recordé lo que años atrás había leído en seminario, en la sección 6 de doctrina y convenios el señor le habla a Oliver Cowdery, pero tuve el sentimiento de reemplazar su nombre y poner el mio, por lo que leí " He aquí, tú eres [Josué], y te he hablado a causa de tus deseos; por tanto, atesora estas palabras en tu corazón. Sé fiel y diligente en guardar los mandamientos de Dios, y te estrecharé entre los brazos de mi amor." La primera vez que lo leí de esta manera no comprendí muy bien, pero minutos más tarde sentí que era la respuesta que estaba buscando, no podía dejar pasar otro minuto sin vivir según la manera del señor, como dice en el libro de mormón quienes sepan estas cosas y no las cumplan les irá peor que a aquellos que no las tienen en su vida!. Sé que la iglesia es verdadera, se que Dios y Jesucristo tienen un cuerpo de carne y huesos, se que Ellos viven, se que El Libro de Mormón es verdadero, lo he leído y le pregunté a Dios, y me ha respondido, y sé que lo volverá a hacer.

La manera en que vivo mi fe

Como miembro de la iglesia yo participo de las distintas actividades que se realizan. Últimamente estuve asistiendo a las actividades del instituto de religión, que abarca desde personas de 18 años aproximadamente. También participo con los hombres jóvenes especialmente con los chicos de 16 y 17 años, solemos ir a las actividades juntos tal como los bailes, las actividades del barrio o actividades de servicio. Trato de ayudar todo lo que pueda, a veces me resulta complicado dedicar tiempo para otros pero yo me siento más feliz y disfruto más cuando logramos estar unidos con todos los presentes. Es feo sentirse apartado en un grupo y no me gustaría que los demás se sientan así, aunque realmente tengo que trabajar más en esto. En las últimas semanas pude salir varias veces con los misioneros del barrio. A las familias y personas que visitamos, muchas veces no las conozco, pero el estar ahí y compartir lo que sé me ayuda en gran manera a aumentar mi amor por el otro. Muchas personas a las que he visitado me han dado otro punto de vista que no tenía. También soy maestro orientador, es decir, visito a las familias miembros de la iglesia y los ayudo en lo que pueda y tengo el privilegio de que mi papá sea mi compañero. aprendo mucho de él, y lo que más me ha llamado la atención es la manera amorosa pero directa de decir las cosas. Cuando visitamos a las familias, él me ayuda a reconocer el espíritu y a dejar guiarme por él. Al realizar las visitas, ya sea con mi papá o con los misioneros, descubro cosas de mi que no sabía o pasaba por alto, encuentro habilidades, dones, conocimientos que de alguna manera llegaron a mi ser, y que solo así logré desarrollar.