mormon.org Global
Abril Hibauza: misión, Mormón.

Hola soy Abril Hibauza

Acerca de mí

Soy una joven de diecinueve años que dejó sus estudios y está a punto de dejar a su familia para servir en una misión a 6000km de mi hogar. Encontré la profesión ideal para mí y empecé a estudiar sin tardanza. Me encanta. Tenía la carrera cerca de casa y era muy accesible. Todo cuadraba; había estado orando para encontrar un rumbo en la vida y sentí que mis estudios eran la respuesta. Sin embargo, cuando se anunció el cambio de edad para salir a una misión, de inmediato sentí que debía servir. Era la primera vez que lo sentía en mi vida. Pregunté al Señor y luego de un tiempo recibí la respuesta de que esa era la voluntad del Señor, pero que dependía de mí si hacerlo o no. Tomé la decisión de que si mi Padre me necesitaba y Él quería eso para mí, entonces lo haría. Terminé mi primer año de estudio, cumplí 19, envié los papeles requeridos y recibí mi llamamiento. Fui asignada a servir en la Misión Vitória, Brasil, a pesar de no conocer el idioma. Es una dura prueba imaginarme todas las dificultades por las que voy a pasar, pero a pesar de todo no tengo dudas de que el Señor va a estar conmigo y de que va a estar de mi lado, porque yo me puse del suyo.

Por qué soy mormón(a)

Desde que tengo tres años mis padres van a la Iglesia y toda mi vida fui miembro. A pesar de eso, llegó un momento decisivo en mi vida en el que no podía seguir dependiendo del testimonio de mis padres. Así que leí el Libro de Mormón entero y oré para saber si es verdadero. De inmediato sentí el cálido Espíritu en mi pecho, y era como si me dijera "Ya sabes que sí". A partir de ese momento mi testimonio se fue fortaleciendo poco a poco. En la adolescencia aparté mi corazón de las verdades del Evangelio porque deseaba hacer las cosas que todos mis amigos hacían; sin embargo, seguí asistiendo a la Iglesia los domingos y eso me ayudó a no perder completamente mi testimonio. Nunca pude negar que Dios vive y me ama, así como ama a todos Sus Hijos. Cuando el presidente Thomas S. Monson anunció el cambio de edad para servir en una misión yo tenía diecisiete, y sentí que esa modificación tan inspirada venía del Señor y era para mí. Oré al Señor y pregunté cuál era Su voluntad, qué quería Él que yo hiciera con mi vida. Lo medité durante un tiempo y finalmente luego de unos meses recibí la confirmación que necesitaba. A partir de ese momento, me preparé para servir en una misión. Pasé por muchas dudas y las tentaciones se hicieron más fuertes que nunca, pero a pesar de todo, acá estoy: a una semana de partir al Centro de Capacitación Misional de San Pablo, Brasil. Y nunca estuve tan segura del amor que tiene Nuestro Padre Celestial por cada uno de nosotros ¡Él envío a Jesucristo para ser nuestro Salvador! Y ese es el mayor milagro de todos: tener la oportunidad de volver a Su presencia.

La manera en que vivo mi fe

Tengo un llamamiento como líder de música de la Primaria. Trabajar con los niños fue una fortaleza y una bendición para mí. En el momento en el que fui llamada sentía mi testimonio debilitandose por la rutina, pero desde que cada domingo comparto ese tiempo valioso con ellos siento el amor de mi Padre Celestial en esos seres tan inocentes. Cuando cantan las canciones de la Primaria y expresan con sencillez su testimonio, siento al Espíritu testificando que el Evangelio son esas pequeñas cosas, que es simple y algo bueno para compartir.