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Beatriz Ackermann: fe, amor, esperanza, fuerza, testimonio, valor, Mormón.

Hola soy Beatriz Ackermann

Acerca de mí

Desde muy niña asistía a un colegio católico alemán, mi abuela materna de origen inglés que era protestante, el domingo asistía a las dos iglesias mientras vivía mi abuela materna, en la mañana a la católica en la tarde a la protestante, mi inquietud crecía a partir de los 6 años, mi padre era mason, filósofo, crecí rodeada de libros de filosofía, se me permitía leer lo que quisiera siempre y cuando lo entendiera, así desde muy pequeña tuve interrogantes importantes como ¿quienes somos? ¿adónde vamos? ¿que pasa con la familia después de morir? pregunta que se grabó más fuerte en mi corazón al morir mi abuela cuando tenía 8 años, el dolor era tan fuerte que no lo resistía pero seguí adelante, con su recuerdo en mi corazón. Mi abuela paterna me enseñó de la cultura afrodescendiente y española, soy una mezcla de varias culturas, deseaba aprender sobre mis antepasados. Al casarme con un hombre maravilloso construimos una hermosa familia de 5 hijos, 4 hermosas mujeres y un maravilloso varón, y 6 hermosos nietos, conocimos la Iglesia a poco de habernos casado, los misioneros llegaron con las repuestas a las preguntas que durante tantos años había guardado en mi interior porque cuando las hacía me decían que no había repuestas, pero sí las había las encontré dentro del evangelio de Jesucristo, la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días y en el libro de Mormón que extendía mi conocimiento de la Biblia y llenaba las interrogantes.

Por qué soy mormón(a)

Soy mormona porque un día encontré misioneros que me desafiaron a orar para saber si el Libro de Mormón era verdadero, y así lo hice, sintiendo paz en mi corazón y una certeza que traspasa todo mi entendimiento, llegando al testimonio a través del Espíritu Santo que el Libro de Mormón es verdadero, es otro testimonio de Jesucristo, que la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días es el reino de Dios sobre la tierra y es la más correcta de todas las iglesias, que José Smith es un profeta del Señor que restauró todos los poderes y llaves del evangelio para este tiempo, que nuestro actual Profeta también es el profeta del Señor para nuestros tiempos. Que el poder del Sacerdocio es el mismo que poseía Jesucristo y sus discípulos, produciendo milagros en la vida de los hombres como lo hacía El. Que los Templos son literalmente la Casa de Dios donde podemos ser sellados por esta vida y la eternidad junto a fieles compañeros edificando una familia que si somos fieles podemos reclamar para tenerla por la eternidad. Saber que Jesucristo es el Salvador de todos y especialmente de mi, que murió y dio su vida para que todos volvamos a vivir,que sin pecado se ofreció para el sacrificio de los hijos de Dios para que todo el que se arrepienta no sufra como El sufrió, que casi desmaya del dolor y sangrara por cada poro, llevando sobre sí todos los pecados, enfermedades, dolores del mundo. Este conocimiento afianza todo lo demás, y saber que soy una hija de Dios y que El es mi padre y me ama es maravilloso.

Historias personales

¿Qué ha hecho usted para proteger a su familia de influencias indeseadas y que haya tenido éxito?

Poner en práctica el conocimiento del evangelio, orando en familia, pidiendo por nuestros hijos por sus necesidades, hacer la Noche de Hogar disfrutando y aprendiendo todos juntos, divirtiéndonos, jugando. Reprendiendo cuando es necesario pero demostrando mayor amor para que no haya sentimientos heridos ni resentimientos. Escuchando pacientemente, estando en casa junto a nuestros hijos para que puedan encontrar el refugio a la maldad, leyendo las Escrituras, santificando el Día de Reposo haciendo actividades apropiadas para el mismo, pagando el Diezmo y ofrendas, orando cada día y noche por ellos, juntos y personalmente. Amando a cada uno de los integrantes de la familia, con sus virtudes y diferencias, dándole el tiempo de crecimiento que necesitan y apoyándoles para que tengan sus propias experiencias espirituales. Y sobre todo repitiendo muchas veces las mismas cosas hasta que las puedan aplicar a sus vidas y fortalecerse, confiando en el Señor, porque El aplica estas y otras cosas en mi vida para que pueda tener éxito. Son cosas sencillas pero siento que el aplicarlas día tras día, semana tras semana, se han convertido en claves para alejar a mi familia de influencias indeseadas y el éxito lo he logrado al tener paz y ver como mis hijas casadas aplican estas mismas cosas en sus propias familias.

La manera en que vivo mi fe

Mi fe la vivo de manera sencilla, el día a día, criar 5 hijos, estudiar, trabajar en momentos que fue necesario no es fácil, pero a través del evangelio podía encontrar la fuerza para cumplir todas las responsabilidades. ¿Hay desafíos diarios? Si los hay muchos y sólo el orar, leer las escrituras personalmente y en familia, hacer la Noche de Hogar, asistir cada domingo a renovar mis convenios mediante la Santa Cena, enseñar, liderar, apoyar a mi esposo un fiel poseedor del Sacerdocio en sus responsabilidades, tener buenos hijos, firmes en el evangelio, tres de nuestras hijas están selladas en el Templo por esta vida y por la eternidad junto a sus compañeros, criando a sus hijos dentro del evangelio es el fruto que hoy recogemos después de haber hecho todo lo mejor posible de nuestra parte y el Señor hizo el resto. La fe y lo que aprendemos cada día dentro y fuera del evangelio debe ser una cosecha diaria que sirva para comenzar un nuevo día con renovadas energías, aprender de los errores, arrepentirnos de nuestros pecados, y transitar con paso firme de saber que pase lo que pase si somos fieles a los convenios que realizamos con el Señor nos levantaremos después de esta vida junto a nuestros seres queridos para seguir teniendo la misma sociabilidad que teníamos en la Tierra pero felices de saber que es por las eternidades, este es un conocimiento que brinda el valor, la fuerza, fe y esperanza para hacer todo lo que el Señor nos pida porque somos sus hijos y El no nos deja solos.