mormon.org Global
David: esposa, familia eterna, felicidad, informático, música, sinceridad, Mormón.

Hola soy David

Acerca de mí

Soy un hombre joven felizmente casado con la mejor mujer del mundo, ¡lo siento, chicos, me adelanté! Me gustan los ordenadores, los videojuegos, la música (rock y derivados, heavy metal y derivados, clásica...), ver lugares bonitos (¡sobre todo ruinas! ¡me encantan las edificaciones antiguas! si son de la edad media, mejor) y sobre todas estas cosas, pasar tiempo con mi esposa. Soy el pequeño de cinco hermanos, con mucha diferencia de edad, así que prácticamente soy hijo único, por lo que me crié solo, y entre adultos, lo cual hace que mis chistes y mi sentido del humor sean de viejos, ja, ja, ja. Me considero alguien divertido y amable, aunque cuando la situación es seria, supongo que peco de exceso de seriedad. Soy responsable y muy consciente de mis actos y sus consecuencias. Mi sueño es ser feliz. Ser feliz con mi esposa, pasar todos mis días a su lado y disfrutar de muchas aventuras juntos, llenando albumes de fotos y diarios con una vida llena buenos recuerdos que atesorar juntos. Sobre todo, lo que quiero es seguir despertándome a su lado, cada día más enamorados. Ese soy yo, y para bien o para mal, soy como soy.

Por qué soy mormón(a)

Soy mormón principalmente porque para mi no tiene sentido que todo acabe después de esta vida. Para mi sería una broma de mal gusto amar con toda mi alma a mi esposa, y que tras 80 ó 90 años de vida tengamos que separarnos para siempre. La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días proclama que las familias son eternas, y que pueden vivir juntas para siempre en el reino de los cielos. Eso me hizo desear saber si la Iglesia era verdadera. Nacer en ella no te hace creyente, buscar a Dios te hace creyente, y yo lo busqué a través de la oración, y sentí en mi corazón que esta era su Iglesia. Sé que Dios vive. Que es nuestro Padre, y que envió a Su Hijo a prepararnos el camino de vuelta a casa. Sé que Su Iglesia está en la tierra para ayudarnos a encontrar ese camino. Soy mormón porque necesitaba esperanza, y al buscar esa esperanza, encontré a Dios y Él me ha dado todo lo que tengo, que es muchísimo.

La manera en que vivo mi fe

Soy maestro de religión. Eso no quiere decir que lo sepa todo, ni muchísimo menos, pero sí me gusta compartir lo que sé. Cuando enseño, enseño desde lo que yo siento en mi corazón, y nunca digo cosas que no sepa que son verdaderas. En mis clases trato de responder las preguntas de mis alumnos (todos adultos y mayores que yo, ja, ja, ja) aunque eso me consuma todo el tiempo, ya que considero más importante que la gente resuelva sus dudas y sienta en sus corazones que son importantes. Creo que el ser maestro de religión implica ser (o por lo menos enseñar) como lo haría Jesucristo, y en ello me esfuerzo. También vivo mi fe al tratar de ser 100% transparente en cuanto a lo que pienso o siento. Creo que mi fe es verdadera, y como tal, no tiene nada que esconder o maquillar. Siempre intento compartir lo que creo con aquellos que quieran saber, pero jamás he forzado a nadie a escucharme. De hecho, serví una misión de tiempo completo (o sea, fui un chico con camisa blanca y chapa, ja, ja, ja) y siempre traté de predicar el evangelio a través de mi comportamiento, y después, si las personas lo deseaban, les hablé de religión. Para mi la religión es amor, y si lo que hacemos en ella no está hecho con amor, no viene de Dios, que para mi es un Padre lleno de amor.