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Carolina: familia, esposa, madre, conversa, templo, abogada, Mormón.

Hola soy Carolina

Acerca de mí

Soy esposa y madre de tres hermosos hijos. Ejerzo a la vez mi profesión como abogada trabajando para el gobierno, y comparto todo el tiempo que no esté en el trabajo, con mi familia. Me encanta la vida familiar, y me encantaría tener muchos más hijos!!!. Me gusta mucho leer, estar en casa con mi familia y también hay tiempo para salir con mi esposo a cine o a comer algo. Me gusta brindar servicio a los demás a través de las formas en que el Señor me ha bendecido, con mis talentos y dones.

Por qué soy mormón(a)

Desde pequeña sabía que Dios estaba presente en mi vida y que me amaba como a una preciada hija. Siempre escribía de ello en mis diarios y pensaba que algún día podría saber más de El. En mi juventud leía mucho la Biblia tratando de encontrar pistas sobre a qué Iglesia podría unirme. Estuve asistiendo a una iglesia cristiana por algún tiempo, donde me surgieron más preguntas acerca de cómo debería ser la organización verdadera de la Iglesia del Señor. Un día de trabajo conocí a un par de misioneros a quienes de inmediato les lancé la pregunta: Son ustedes mormones??? Ellos me obsequiaron el Libro de Mormón, y comenzaron a pasar cada día para enseñarme acerca de sus creencias. Cierto día les dije que deseaba bautizarme. Había orado mucho en cuanto a La Iglesia, y en cuanto a lo que los misioneros me estaban enseñando, y sentía cada vez la confirmación de que aquello que me enseñaban era verdad. Había encontrado La Iglesia del Señor. Una semana después fui bauizada y confirmada miembro de La Iglesia. Años más tarde conocí a un joven que había retornado después de dos años de haber sido misionero y luego de una hermosa amistad y noviazgo, nos casamos y fuimos Sellados en un Santo Templo. Tenemos tres hermosos hijos nacidos dentro del Convenio del Matrimonio Eterno, y con quienes aspiramos ser una familia eterna. Amo el Evangelio de Jesucristo y se que La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días es la Iglesia verdadera del Señor. Lo sé, lo vivo y lo siento.

Historias personales

¿Recuerda algún desafío específico en su familia que pudieron superar gracias a los principios del Evangelio?

En enero de 2012, y al llegar a casa después de haber nacido nuestro tercer hijo, a nuestra hijita mayor, de 4 años, le dolía mucho su estomaguito y se quejaba mucho por ello. Ese mismo día mi esposo la llevó a una clínica en donde estuvo hospitalizada por casi una semana, por una supuesta infección intestinal. Después de algunos exámenes, su médico tratante nos informó que nuestra hija debía ser trasladada con urgencia en ambulancia a otra ciudad en donde contaban con un cirujano pediatra porque al parecer a nuestra hija le había dado peritonitis. Esa noticia fue muy dura para nosotros. Fueron días muy difíciles; yo estuve todo el tiempo tensionada, nerviosa, y lloraba tanto! recuerdo que trataba de ocultar mi dolor para que mi bebe recién nacido no lo notara, pero era muy difícil inclusive amamantarlo sin que mis lágrimas brotaran de mis ojos. Orabamos mucho, y le pediamos al Señor que nos ayudara a salvar a nuestra hija, pues sabíamos que una peritonitis era mortal, y pensaba mucho en cómo sería nuestra vida si nuestra hija falleciera, y sentía que mi vida se derrumbaba. Recuerdo haber leído el artículo de la Liahona de enero de 2012, "Vivamos la vida abundante", en donde las palabras del Presidente Monson llegaron a nosotros de manera que pudimos saber que debíamos tener una actitud positiva a pesar de las circunstancias, y ejercer nuestra fe, pasara lo que pasara. Las manos de Dios guiaron al cirujano que operó a nuestra hijita, quien nos dijo que la niña vivía "de milagro" porque duró casi una semana con su apéndice rota. Después de un mes de recuperación, nuestra hija regresó con nosotros a casa, donde pudo disfrutar a su hermanito recién nacido, y nosotros a continuar disfrutando de ella. Seguimos recordando las entrañables misericordias de Dios para con nosotros. Nuestra hija es un milagro de Dios, y seguimos descubriendo más milagros a diario. Sé que Dios nos ama, nos cuida, y nos fortalece, y que debemos ejercer nuestra fe, a pesar de las circunstancias.

La manera en que vivo mi fe

He sido llamada a servir de muchas formas como maestra y líder en la Iglesia en organizaciones como la Primaria y de las Mujeres Jóvenes. Amo compartir el Evangelio con mis amigos y me esfuerzo por ser un ejemplo para ellos. La enseñanza para mí es la forma en que mi fe se renueva cada vez, y donde puedo compartir con mis hermanos y hermanas y con los niños pequeños la forma en que podemos acercarnos más a nuestro Padre Celestial por medio de nuestro Salvador Jesucristo.