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Melu: Melu Cardús, Mormón.

Hola soy Melu

Acerca de mí

Soy Melisa, cumplo 20 años el 22 de octubre, terminé la escuela en el año 2011, soy profesora de piano desde mis 16 años y estudio Licenciatura en Música en la universidad hace un año y medio. Estoy enamorada y amo la música, a mi familia que es lo más (con la que me encanta juntarme siempre) y a mis poquitos amigos que son lo mejor de la vida. Hay cosas que me gusta recalcar de lo que veo en la buena gente y que amaría desarrollar en mi vida como el ser atenta, servicial, constante, paciente, perseverante, dedicada, trabajadora, positiva y leal a mis promesas. Me encanta tocar el piano, hacer arreglos para los instrumentos de cuerda que mis primas tocan y después tocar y cantar juntas. Quiero más que nada en el mundo lograr ser la persona que tengo que ser y que la misión tenga el primer lugar entre las cosas que lograron este cambio en mi vida. Agradezco eternamente a mis abuelas por ser tan valientes de empezar este camino, no apartarse nunca y haberle enseñado a mis papás y tíos con cada paso como ejemplo. Estoy igualmente agradecida a cada líder de la iglesia que hizo lo mismo por mi y por mis papás, tíos, abuelos, hermanos, primos y amigos. Me voy a la misión porque soy mormona y me encanta♥

Por qué soy mormón(a)

Soy mormón porque sé que es la iglesia verdadera. Sin duda lo sé. Tuve algunas pruebas que muchas veces me hicieron dudar de mi fe pero nunca dejaría la iglesia por nada del mundo. No soy una persona que tiene la vida perfecta, ni alguien fuerte pero es el evangelio lo que termina dándome la fortaleza que me falta y me saca a flote de nuevo. Soy miembro de la iglesia desde que nací, pero la conversión es necesaria en la vida de cualquier persona, no importa el tiempo que tenga como miembro. Yo sé que José Smith fue y es un profeta de Dios, quien tradujo el Libro de Mormón solamente por medio de revelación directa del Señor. Sé que Dios nos ama tanto que nos dio a su hijo Jesucristo, quien sufrió y murió por nosotros por el amor que nos tiene y por cumplir con su propósito en esta tierra. Sé que las familias son eternas, son el centro del plan de felicidad perfecto de nuestro Padre Celestial pero también sé que para eso debemos hacer todo para llegar al templo y que estas promesas de hagan realidad. Él nos da todas las herramientas para que podamos hacer cada una de las cosas que nos manda hacer, sé también que jamás va a darnos una prueba que no podamos superar porque nos conoce, sabe lo mucho que podemos hacer, y nos quiere de nuevo en su presencia. Sé que si cumplimos sus mandamientos (cosa sencilla pero no fácil) somos bendecidos sin duda, muchas veces solo con el poder de saber firmemente que lo bueno va a llegar en algún momento y que Dios tiene tiene y sabe muy bien la razón de lo que sea que pase. Sé que me aman, Jesucristo y mi Padre Celestial, porque ellos lo demuestran. Estoy muy agradecida y feliz de poder compartir esto y muchas otras cosas más que se con firmeza. No solo me demuestran su amor a mi, cualquiera que esté dispuesto puede verlo y sentirlo.

La manera en que vivo mi fe

Tuve la hermosa oportunidad de participar en la iglesia (en actividades y de más) desde los 8, 9 años cuando empecé a tocar el piano para los chicos de mi misma edad y en algunas actividades del barrio. A los 10 años toqué en una conferencia a la que asistían muchos barrios en la que tuvimos la presencia de una autoridad de la iglesia, lo que fue increíble para mi, la verdad. A eso de los 12 empecé a tocar para las graduaciones de seminario y para los coros que se hacían para las conferencias y reuniones especiales como charlas y de más. A los 15 años me extendieron el llamamiento de pianista del barrio. Me mudé y me llamaron como pianista también. Tuve la gran oportunidad de tocar cuando tuvimos la visita del Élder Holland (uno de los doce apóstoles) en una de las conferencias mas o menos a la edad de 16 años. También pude tocar para la presidencia del área Sudamérica Sur en varias ocasiones y cuando se llevo a cabo la división de la estaca toqué con otra chica a cuatro manos el preludio, con la presencia del Pte. de misión, y durante la reunión. Como esas tuve muchísimas oportunidades de participar en la música para actividades, charlas, reuniones, etc. Soy muy agradecida por eso. La última que pude disfrutar fue la visita del Élder Cook (otro miembro de los doce apóstoles), para la que me recomendó como pianista el Élder Costa (autoridad de la iglesia). Además, en este mismo año (2013) en el mes de mayo me llamaron como maestra de Valientes en la organización Primaria (clase de nenes de entre 9 y 12 años), cuando me mudé de barrio nuevamente me llamaron como maestra suplente de HLJ (clase de nenes de entre 5 y 8 años). Me siento muy feliz por poder hacer todas estas cosas (y muchas más) y que eso me haya ayudado a prestar servicio a todos por medio del don que Dios me dio, del que disfruto cada día de mi vida, y del que estoy más que agradecida, siempre. Espero poder siempre ser de ayuda para la música de la iglesia y para cualquier cargo al que se me asigne.