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Daniel Ignacio: Fútbol, Rap, Hip-Hop, Escritor, Basketball, Mormón.

Hola soy Daniel Ignacio

Acerca de mí

Egresé de la educación media y actualmente trabajo en un taller de desabolladura y pintura automotriz, sólo hasta que salga a mi misión. Luego continuaré mis estudios superiores.

Por qué soy mormón(a)

Porque nací dentro del convenio. Porque con el pasar de los años he podido descubrir por mí mismo que esto es verdad. Porque sin importar el curso que haya tomado en mi vida, el Señor nunca me ha permitido alejarme de él. Cada una de las cosas que ocurren en mi vida me conducen al evangelio y he sido muy protegido y bendecido a lo largo de toda mi vida. Conozco el amor de Dios y Jesucristo, Sé que me protegen y que tienen una misión muy importante reservada para mí. Debo cumplir con mi deber y ser fiel a mi linaje divino.

Historias personales

¿Por qué motivos comparte el Evangelio con sus amigos y cómo lo hace?

Habían dos espíritus que vivían junto a nuestro padre celestial. Eran muy felices y siempre estaban uno al lado del otro para acompañarse. Un día se les presentó un plan, en el cuál vendrían a una tierra a ser probados. Ambos estuvieron de acuerdo y aceptaron ese plan. Al pasar del tiempo, un ángel se les acercó para entregarles una carta. Ambos corrieron muy animados a leer sus cartas. Fueron hacía un hermoso lugar en el cual solían sentarse a conversar. Se separaron y cada uno comenzó a leer su carta. En la carta de uno de los dos decía: Llegó el momento de que vayas a la Tierra. Tendrás una hermosa madre y nacerás en una familia que conocerá el evangelio. Serás muy feliz, y si eres fiel en guardar los mandamientos que se te enseñarán desde tu nacimiento, volverás aquí con tu Padre Celestial. Muy feliz el espíritu se apresuró a buscar a su amigo... pero este no estaba en ninguna parte. Corrió desesperado buscando a su amigo, revisando cada rincón, pero éste no aparecía. Pasaron las horas, hasta que el espíritu logró encontrar a su amigo, el cuál lloraba desconsoladamente. Le preguntó que qué sucedía. Su amigo le mostró la carta: Nacerás en una familia con muchos problemas. Tu vida será muy difícil y te costará ser feliz. Vivirás muchos años pero no conocerás el evangelio... no podrás volver aquí. La felicidad del espíritu se esfumó, y comenzó a llorar con su amigo. No podía soportar la idea de ver como su amigo se perdía para siempre, que ya no lo volvería a ver. Llegó el momento. Ambos fueron al lugar desde el cuál serían enviados a la Tierra. Se les explicó que olvidarían todo y comenzarían desde cero. En el momento en que estaban a punto de partir, el espíritu que no conocería el evangelio le dijo a su amigo: Prométeme que me encontrarás, me compartirás todo el evangelio y me traerás de vuelta. Su amigo respondió: ¿Y como te encontraré si olvidaré todo? A lo que respondió: Comparte el evangelio con quien sea que se cruce en tu camino... uno de esos seré yo.

La manera en que vivo mi fe

Soy primer asistente del obispo. Sirvo como maestro orientador y pronto saldré a misión de tiempo completo.