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Alejandra Ordenes: Mamá, Trabajadora Social, Maestra para Jóvenes, Música, Almacenamiento, Converso, Mormón.

Hola soy Alejandra Ordenes

Acerca de mí

Hola!! Mi nombre es Alejandra, estoy casada y tengo 3 hijos, de 10, 12 y 14 años. Soy miembro de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos días hace 21 años. Yo y mi pequeña familia asistimos a la Iglesia constantemente, y nos encanta participar de todas sus reuniones, tanto espirituales como recreativas. Soy Trabajadora Social, pero actualmente no estoy ejerciendo mi profesión pues estoy dedicada al cuidado de mis hijos, aunque amo lo que estudié, porque me permite ayudar a quienes tienen dificultades. Mi esposo es miembro de la Iglesia desde los 5 años, así es que nos conocimos en una actividad para jóvenes cuando yo tenía 6 y él tenía 17. El se dedica a la Publicidad e Imprenta. Hace casi 3 años yo y mi familia nos trasladamos desde el norte de Chile hacia el sur, buscando un mejor lugar para ver crecer a nuestros hijos. El cambio fue difícil, pues en el Norte hace mucha calor, y en el sur mucho frío, pero estamos felices con el cambio de ciudad. Me encanta leer, pienso que la lectura ofrece muchas posibilidades de conocimiento y de entendemiento. Me gusta aprender cosas nuevas, sobre todo cuando son desafíos para mí, y espero poder algún día tocar la flauta traversa, que es mi sueño, ya que me encanta la música, me relaja y me ayuda a meditar. Ser miembro de la Iglesia me ha ayudado a aprender que como hijos de Dios podemos heredar sus dones, y espero haber heredado la habilidad para aprender a tocar algún instrumento.

Por qué soy mormón(a)

Conocí la Iglesia a los 15 años, una edad complicada que llena tu vida de dudas y decisiones importantes. Los misioneros que me enseñaron el Evangelio a mi, mi Madre y mis hermanos, tuvieron mucha paciencia conmigo. Participaba en otra religión y me costaba mucho aceptar un cambio. Pero luego de 3 meses, me invitaron a orar y saber por mí misma si el mensaje que estaba recibiendo era verdadero y venía de Dios. Esa noche comencé mi oración de rodillas cantando un himno en silencio. Oré con todo el deseo, pues el mensaje me parecía esperanzador. Al cabo de unos minutos después de orar, sentí una una claridad en mi mente que no hubo más lugar a las dudas. Al día siguiente fueron los Misioneros nuevamente y les dije con toda seguridad: "si, deseo bautizarme este 7 de Junio". Ese día cambió mi vida y se abrió mi mente hacia horizontes que jamás había pensado ver, sentí que era una Hija de Dios, literalmente, y que El tenía para mí reservada grandes bendiciones y una promesa, que si perseveraba en las dificultades podría volver a reunirme con El nuevamente. Desde muy niña ame a Jesucristo, y siempre tuve tras mi cama una imagen de El, cada vez que lo veía antes de dormirme sabía que me cuidaba y protegía, pero cuando concí la Plenitud del Evangelio supe con firmeza que verdaderamente El me protegía pues dió Su vida por mí, pagó el precio de mi alma y por eso su brazo protector me acompañaba cada día. Hoy llevo 21 años de miembro y puedo ver en mis hijos esa seguridad. Amo este Evangelio inmensamente, no puedo imaginarme mi vida sin él. tiene todo lo que necesito para ser feliz. Estoy agradecida de Dios por permitirme conocer este Evangelio, saber que la Iglesia original del Salvador fue restaurada en estos tiempos a través de José Smith, quien fue un instrumento para el Señor. Saber que no se olvidó de sus hijos de este lado del mundo me hace comprender que conoce a todos sus hijos, y que a nadie quedará exento de conocer la verdad y de tener la posibilidad de ser salvo.

Historias personales

¿Qué ha hecho usted para proteger a su familia de influencias indeseadas y que haya tenido éxito?

Diaramente oramos como familia y en ella le pedimos a Nuestro Padre Celestial que nos proteja y cuide del peligro. Adempas diaramente también leemos las escrituras para saber que desea el Señor de nosotros y porque para quienes leen las escrituras se les promete protección ante la adeversidad, y proteje a mis hijos de las influencias malignas que se encuentra en el mundo hoy. La iglesia nos ha enseñado una tradición que es realizar Noches de Hogar, es decir, reuniones cada lunes en donde mutuamente nos enseñamos el Evangelio, compartimos opiniones, jugamos y nos reímos, y comemos cosas ricas, de esa forma fortalecemos los lazos como familia.

La manera en que vivo mi fe

Llevo 21 años de miebro de la Iglesia de Jescucristo de los Santos de los Ultimos días, y en este tiempo he tenido la posibilidad de prestar servicio al Señor y a mis hermanos en la Fe en diferentes llamamientos. Durante muchos años he servido como Maestra en diferentes clases, pero lo que más me ha conmovido es lo que realizo hoy como Maestra de Seminario, clase en la cual diariamente a las 6 de la mañana se estudia junto a jóvenes de 14 a 18 el Nuevo Testamento. Estudiar y preparar las clases ha significado aumentar mi conocimiento de las verdades del Evangelio y por sobre todo aumentar mi testimonio de Jesucristo y de su Iglesia. Veo como los jóvenes se esfuerzan diariamente por venir a clases tan temprano y por estar atentos a la clase a pesar del sueño que puedan tener. Veo como va aumentando su Fe y conocimiento y como se vuelven deseosos de aprender cada día más. Me siento feliz de poder ayudar al Señor en esta parte de la enseñanza, porque las escrituras hablan de El y El en las escrituras les habla al lector. Cada día mi Salvador les habla a los jóvenes y los insta a ser valientes ante la adversidad y valientes para defender sus principios de rectitud y valores cristianos. Ellos se van protegidos cada día a sus respectivos colegios y actividades seculares, y así el poder de las escrituras los ayudan a tomar decisiones correctas y a equivocarse menos. Me encanta participar de las activdades para las hermanas adultas, las cuales nos permiten aprender diversas técnicas de manualidades y de autosuficiencia, pero mis favoritas son aquellas en donde aprendemos a almacenar y a estar preparadas para los momentos de emergencia o escazes. Hoy estamos aprendiendo a bailar bailes típicos de mi país Chile, preparándonos así para nuestras fiestas patrias. Una Hermana muy talentosa nos enseña cada viernes, en donde adempas reunirnos nos permite compartir, ayudarnos mutuamente, aconsejarnos y apoyarnos en la dificultad.