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Nico: Mormón, Santo de los últimos, Santo, Iglesia, miembro, felicidad, Mormón.

Hola soy Nico

Acerca de mí

Soy una persona muy pro-activa en mi vida, en la que me gusta pasar tiempo con los demás pero que también disfruto de mis momentos personales para reflexionar y aconsejarme a mi mismo sobre mi presente y futuro. Me encanta practicar todo tipo de deportes, mi favorito es el fútbol ya que en mi país es el deporte más popular y más practicado. También soy muy instruido en la literatura, desde que era muy chico mi sueño fue ser escritor, deseo que en algún momento me gustaría cumplir, ya que pienso que una persona puede enriquecerse tanto física como mentalmente.

Por qué soy mormón(a)

No es fácil ser un miembro digno y fiel santo de los últimos días, vivimos en un mundo que tiene otras normas y principios que cada vez tienen menos en común con un pensamiento y sentido de Fe. No somos un grupo apartado del mundo ni aislado para vivir las normas de Dios, el evangelio nos enseña que debemos vivir nuestras vidas cumpliendo los mandamientos, lo que significa que podemos disfrutar de las muchas opciones que tienen nuestra sociedad mientras que estas últimas no quebranten nuestros principios y mandamientos. Mi mejor amigo no es miembro de la iglesia y no por eso deja de ser mi amigo, sino que todo lo contrario, es en una de las personas que más confío en esta vida. El evangelio es una gran bendición, no me imagino mi vida sin el. Si bien muchas veces mi Fe no ha sido del todo fuerte y muchas veces tuve altibajos en mi vida, siempre encuentro esa necesidad de recurrir a mi padre celestial para que él me de su guía y fortaleza. De eso se trata el evangelio, de vivir y amar a Jesucristo nuestro salvador y su iglesia, de ayudar a las demás personas en esta vida y formar una familia para que podamos ser felices por la eternidad.

La manera en que vivo mi fe

El vivir el evangelio me ha dado una visión mucho más amplia de mi propósito en la tierra, y el saber estas cosas me trae una paz y tranquilidad que me ayuda en gran manera sobrepasar los altibajos de la vida. El tener un propósito, en mi opinión, acarrea tanto una responsabilidad como un consuelo. En estos momentos me encuentro preparándome para servir en una misión de tiempo completo, que es un deber que todos los jóvenes poseedores del sacerdocio debemos cumplir cuando tenemos la edad de 19 años. Se me asignó a trabajar en la misión Brasil - San Pablo, y estoy muy emocionado por esta oportunidad de predicar el evangelio.