mormon.org Global
Magui: violin, música, Argentina, mormona, SUD, arte, Mormón.

Hola soy Magui

Acerca de mí

Amo la música. Estudio violín desde los 9 años; es mi vida. También estudié Gastronomía, soy Chef y Pastelera profesional. Me encanta pintar, dibujar y la fotografía. Amo el arte en todos los sentidos.

Por qué soy mormón(a)

Soy mormona desde que nací, mis padres me criaron en el Evangelio, adoptando así en mi vida todos los principios y normas del Evangelio de Jesucristo. Algunas personas me preguntan "¿Como hicieron tus padres para que sean tan educadas y buenas vos y tus hermanas?", yo respondía que soy como soy gracias a la Iglesia, no soy perfecta, pero confiando en el Señor y haciendo mi parte, sé que cada día voy a mejorar esas cosas que no me gustan de mi, o esos malos hábitos que tomé en algún momento de mi vida. El 9 de mayo voy a servir en una misión de tiempo completo, voy a Chile, Santiago Este, nunca me imaginé en mi vida que iba a hacer esto, nunca lo quise, pero oré al Señor para saber si tenia que ir, Él sabe que es lo mejor para mi, y me da, no lo que yo quiero, si no lo que necesito para poder llegar a mi máximo potencial en esta vida, entonces hice Su voluntad, porque Él puede ver todo lo que pasa y lo que va a pasar en mi vida si tomo las decisiones correctas, por eso dejo mi vida en Sus manos y confío en Él. Sé que Dios existe y que Jesucristo vive y estoy muy agradecida por ser parte de esta Iglesia, y no es una iglesia más, es La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, es la Iglesia restaurada y lo sé.

La manera en que vivo mi fe

Enseño a los niños de entre 3 a 11 años, tengo un tiempito los domingos en el que enseño música, a ellos les encanta aprender la doctrina del Evangelio por medio de la música y yo aprendo un montón de ellos. También participo en coros que a veces se organizan en la Iglesia para distintas reuniones; es algo que me encanta y se siente mucho el Espíritu al hacerlo. Tuve la oportunidad de tocar el violín en muchas ocasiones dentro de la Iglesia y es algo increíble, el gozo que se siente no se puede describir, y ver como gracias a eso las personas sienten el Espíritu... no hay palabras. Hay conferencias para los jóvenes de 14 a 18 años, duran una semana, este fue el tercer año que fui, es para ayudar y enseñar a los jóvenes, ellos van allí para fortalecerse o para recibir un testimonio de la Iglesia, y nosotros (jóvenes de 19 a 30 años) los ayudamos. La verdad que olvidarme de mi misma y ayudar a otras personas que necesitan saber que no están solos y que tenemos un mismo propósito, es hermoso, cuando sirvo a las personas y me olvido de mis problemas, es cuando realmente progreso como persona y me siento feliz, viví experiencias increíbles junto a esos jóvenes, que jamás voy a olvidar.