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Nicolás: padre, hijos, 50 años, respuestas, preguntas, matrimonio, Mormón.

Hola soy Nicolás

Acerca de mí

Tengo 51 años, estoy casado, tengo dos hijos y soy empleado público. Me encanta la música y pasar tiempo con mi familia. Me gusta organizar cosas, creo que soy bueno uniendo personas con talentos para llevar a cabo actividades significativas.

Por qué soy mormón(a)

Desde muy joven yo tenía ansia por aprender, me interesé en temas religiosos y a través de un amigo conocí a los misioneros de la Iglesia, los cuales me enseñaron. Lo curioso es que muchas de las cosas que me enseñaban me resultaban familiares. El Evangelio proporciona respuestas a los interrogantes de la vida. Las experiencias que tengo al asistir a la Iglesia, prestar servicio a mis semejantes, estudiar las escrituras como la Biblia y el Libro de Mormón, orar, etc. traen mucha paz a mi vida, a pesar de las circunstancias a veces difíciles por las que todas las personas pasamos. Creo en Dios tiene un plan de vida para cada uno de nosotros, Cristo lo hace posible a través de su Evangelio.

Historias personales

¿De qué manera podemos desarrollar mayor armonía en nuestro hogar?

Creo que una clave importante es la aceptación de como son los otros miembros de la familia. Todos somos diferentes y tenemos derecho a serlo. Posiblemente eso hará que tengamos que cambiar nuestras expectativas, porque todos nos hacemos un planteamiento de vida ideal. Si mostramos respeto de esa forma por la individualidad de los demás, podremos pedirlo por nosotros mismos. Por ejemplo, ayer me hijo me contestó muy mal. Me enfadé mucho y empecé a decir cosas desagradables, de pronto me detuve y pensé "es un adolescente, los adolescentes contestan mal, no me voy a enfadar y estropear el día", así que con dificultad me controlé. Se que las malas contestaciones y otras muchas cosas, pasaran con la edad. No lo cual no quiere decir que en momentos necesarios haya que disciplinar, pero la disciplina es para enseñar, no para castigar.

La manera en que vivo mi fe

El Evangelio de Jesucristo forma parte de mi vida diaria. Oramos como familia, bendecimos los alimentos y asistimos a la Iglesia cada domingo. En nuestra Iglesia no somos participantes pasivos, cada uno de nosotros tenemos una responsabilidad que cumplir, por ejemplo yo hace dos años que me dedico a ayudar a los misioneros. Nuestros misioneros son jóvenes de unos 20 años, que dedican de forma voluntaria entre 18 meses y dos años para servir en cualquier país al que se le mande. En mi caso yo serví en mi propio país, mi hija ahora está sirviendo en el extranjero.