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Emmanuel: Testimonio, Mexico, Mormon, Iglesia, Emmanuel, converso, Mormón.

Hola soy Emmanuel

Acerca de mí

Me gusta mucho la lectura, sobretodo aquellos Libros que enseñen Historia, Filosofía, incluso me gustan las Matemáticas, puedo decir que me gusta todo aquello que cultiva mi mente, mi espíritu y mi cuerpo, ya que también me gusta mucho hacer ejercicio. He procurado siempre ser mejor de lo que soy ahora, con metas fijas en mi vida, y mejorando constantemente, al igual me gusta ver a otros progresar mucho. Prefiero en lo personal que si alguien desea darme un regalo, no me regale algo material, sino que mejor haga algo productivo de su propia vida, eso me causará mucha mayor satisfacción. Me gusta escribir, pensar, reflexionar y aprender todo tipo de oficios que me dejen un buen sentimiento de utilidad en mi ser. Me Gusta ayudar a otros y valorar los esfuerzos ajenos.

Por qué soy mormón(a)

Fui bautizado a la edad de 8 años por mi Padre, quien era miembro de la Iglesia desde aquel entonces, sin embargo, al siguiente año dejamos de ir todos a la Iglesia. Mi padre tuvo que ir a otro país a trabajar por algunos años y mi Madre, mis hermanos y yo, dejamos de ir. Al regresar mi Padre, él también había dejado la Iglesia, y yo viví sin recordarla. Sin embargo, siempre mantuve una creencia en algo superior y cada cosa que aprendía del Evangelio era algo de interés para mí. A la edad de 15 años mi interés por temas del Evangelio aumentó, y procuré con mucha diligencia hallar la verdad, lo cual me llevó a platicar con muchas personas el tema del Evangelio, a leer la Biblia de tapa a tapa, así como muchos pasajes adicionales, a reflexionar, orar y ayunar. Sin embargo, a medida que aprendía iba platicando al respecto con personas de diferentes creencias religiosas, y encontraba que algo no andaba bien, no podía ser que todas estuvieran en la verdad, porque en Gálatas 1:6-7; Efesios 4:4-6; Efesios 5:25-27, podemos aprender que sólo hay una verdad, sólo una Iglesia, un Bautismo, una Fe y únicamente un Evangelio de Jesucristo. En algún tiempo pensé que esa verdad no existía sobre la tierra, y quería hallarla por medio de un esfuerzo sincero de estudio y de vivir el Evangelio que conocía. En mi casa tenemos un librero, y en la parte de abajo estaba lleno de libros de religión. Ya había visto y leído muchos otros libros antes del tema, pero nunca un libro de esos que eran de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, y tomé uno llamado "El Milagro del Perdón" Quedé sorprendido con la Sabiduría ahí se plasmaba, y veía citas de la Biblia muchos pasajes ciertos en los cuales no había puesto mi atención, y además citas de otros libros desconocidos para mi, al final dí con que era del Libro de Mormón, el cual también encontré entre esos libros. Lo leí y quedé convencido de su veracidad, después de unos 2 años fui a la Iglesia con un testimonio hasta hoy.

La manera en que vivo mi fe

Mi servicio en la Iglesia es ayudar a los hombres y mujeres que se acercan por medio de los Misioneros, algún miembro o por sus propios medios al Evangelio restaurado de Jesucristo, de modo que puedan tomar una mejor decisión en cuanto al Evangelio de Jesucristo y su vida misma. Sin embargo, estas decisiones siempre serán personales, lo único que hago es compartir mi propia experiencia, algunas Escrituras y mi propio Testimonio, así como mi amistad y animar a los hermanos a que sean amigos de aquellas personas que están próximas a bautizarse y las que ya lo han hecho. Apoyo a los misioneros de tiempo completo, para realizar una labor con mas eficiencia con la ayuda de los miembros de la Iglesia en general. Mi llamamiento es conocido como Líder Misional de Barrio. Mi servicio en la comunidad es primeramente mi propio ejemplo, siendo uno menos en la lista de personas que procuran el mal a otras, incluyendo que no me procuro el mal tampoco a mi mismo. Ayudando a otros a mejorar constantemente, sin importar si estoy ayudando a mi amigo mas cercano, o a alguien que no conozca, porque sé que el valor de un alma no valdrá jamás ningún esfuerzo que yo pueda realizar, ningún esfuerzo será más grande que la salvación de un alma. Además si se trata de una persona con la cual yo me encuentro en mejor posición para que me escuche sobre el Evangelio sé que es mi deber hacerlo porque si tenemos el privilegio de conocer la verdad tenemos la obligación de compartirla con otros y son muchas veces aquellas personas con las que tenemos mayor afecto las que nos escucharán más que a alguien más, y de ese modo ayudamos más tanto a un alma como a la comunidad, porque entendemos que debemos arrepentirnos y esto consta de hacer un cambio en nosotros, dejar lo malo y hacer lo bueno. Una persona mas que vaya mejorando a diario por hacer lo que es bueno, es sin duda alguna, de beneficio para una futura familia, futuros hijos, para la sociedad actual y futura, es un bien para todos.