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Daniela Molina: Mormón.

Hola soy Daniela Molina

Acerca de mí

Me gusta tomar fotografías, escribir cartas, poemas y cantar (aunque no lo hago muy bien). Escuchar música, bailar y viajar. Ya salí de la Enseñanza Media y hace poco estudié dos semestres de Inglés. Ahora estoy sirviendo una misión de tiempo completo en México Tuxtla Gutiérrez y es una experiencia que me llena de felicidad.

Por qué soy mormón(a)

¿Por qué no serlo? Muchas palabras denotan la inmensidad del amor de Nuestro Padre Celestial y su Amado hijo Jesucristo. Ese amor que yo siento es el que me mueve a decir: "Soy mormón: Lo creo, lo vivo, me encanta"

Historias personales

¿Cómo le ha ayudado el Libro de Mormón a entender el propósito de la vida?

Al comprender que los mandamientos de Dios son inalterables y que Él es un Dios de milagros y de verdad. Eso, queridos hermanos, es suficiente. Cada página del Libro de Mormón testifica del Salvador. Nuestro Amado hermano mayor, quien siendo justo, pagó y venció. Su misericordia es infinita y eterna. Cuando pienso en el Libro de Mormón, pienso también en cómo cambió la perspectiva de mi vida. Nuestra vida tiene propósito y dirección. Si somos obedientes aquí, seremos inmensamente bendecidos allá.

¿Puede contarnos acerca de su bautismo?

¡Por supuesto! Me bauticé a los ocho años. Fue un día Sábado y estaba muy cansada. Me quedé dormida en el auto y cuando llegamos mis padres y hermanos me despertaron. Mi mamá me vistió junto a otra hermana. Me bautizó mi hermano mayor que ahora tiene 30 años que se llama Mauricio (Ya se imaginarán cuántos años tengo yo). Recuerdo mirar a mi hermano y a mi familia al estar en la pila bautismal. Después de que mi hermano pronunció mi nombre y otras palabras importantes me sentí bien emocionada. Fue como un renacer. No puedo recordar demasiado, pero sí recuerdo muy bien el sentimiento de paz y amor que sentí ese día. Fue un día especial. Un día inolvidable.

¿Podría explicar la función que desempeña la oración en su vida?

¡Sí! La oración y comunicación con el cielo es vital para mí. Cada vez que oro con sinceridad y con fe, puedo sentir una conexión muy cercana con mi Padre Celestial. Han habido momentos en mi vida en los que una oración ha calmado todo pesar. Y sé que no sería así si no fuera real. Cuando nos comunicamos con el cielo, Él nos escucha, sí, Nuestro Padre. Él vela de aurora a aurora por nosotros y desea bendecirnos y comunicarse contigo. Desde que somos niños hasta que hayamos logrado una mayor madurez, sé que Él está ahí. Puede que no haya nadie, pero Él vive. Él te escucha, Él te ama. Confía.

La manera en que vivo mi fe

Persevero en lo que he escogido. Mi misión va más allá de lo que se me ha mandado. Hoy puedo decir que es un gozo ser misionera. No importa los obstáculos ni las encrucijadas del camino. El perseverar y ser fiel a los mandamientos es la manera de dar amor más plenamente. Sé que hay muchos quienes desean encontrar la paz que yo tengo y es por eso que comparto el Evangelio en este tiempo.