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Mer  Klassen: Arquitecta, Conversa, Sellada en el Templo, Diseño, Mormón.

Hola soy Mer Klassen

Acerca de mí

Conocí el evangelio a los 16 años en Guadajalara, Jalisco, México.Al poco tiempo me bauticé y después mi mamá y hermanos lo hicieron. Desde los 18 años vivo en Cancún, Quintana Roo y 7 años después me sellé en el Templo de Mérida, Yucatán. Estudié la Lic. en arquitectura y a eso me dedico con mi esposo. Nos gusta viajar, hacer ejercicio, ir al cine, conocer del evangelio, servir y prestar servicio en la iglesia.

Por qué soy mormón(a)

Soy mormóna, porque he podido sentir en mi corazón que es la iglesia verdadera donde puedo regresar a la presencia de Nuestro Padre Celestial. Porque solo aquí, he logrado tener gozo en mi alma, ese gozo que da el servir al Señor Jesucristo, es mucho más que ser feliz, es sentirse verdaderamente hija de un Padre Celestial, que te ama, te escucha, te aconseja y te bendice, te reprende cuando es necesario, pero como buen padre amoroso te da la opción de elegir por ti mismo. Yo me siento arropada todos los días por Él, y sé que vive. Todos los días cometo errores y todos los días tengo la oportunidad de arrepentirme, y si lo hago Él me perdona. Me ha bendecido con una familia hermosa y un esposo maravilloso. Con ellos puedo progresar y algún día volvernos a ver con nuestro Padre y Jesucristo. El vacío que se siente al vivir en el mundo, sin saber a donde ir, sin tener propósito divino en nuestras vidas, se termina al aceptar ser un Santo de los Últimos Días y vivir su evangelio. Todos podemos vivir plenamente nuestras vidas y sentir su amor. Cuando sientes eso jamás quieres alejarte. Soy mormona porque soy miembro de su iglesia, la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

La manera en que vivo mi fe

Me gusta mucho prestar servicio dentro de la iglesia,en la sociedad y hacer las cosas que el Jesucristo nos ha enseñado a través de las escrituras y profetas. Trabajo en la iglesia en la organizacion primaria, con niños de 1.5 a 12 años. Me apasiona enseñarles los relatos de la vida de Jesús, así como la doctrina del evangelio. Ellos son pequeños (algunos) pero tienen capacidad increíble de entendimiento, eso me testifica el gran potencial que cada uno de nosotros tenemos. Cuando llega un niño nuevo, nos acercamos, le preguntamos su nombre y lo presentamos con los demás niños y es hermoso ver que pronto se desenvuelve y comienza a aprender. Hay muchos desafíos con los niños, ellos tienen muchas pruebas en su corta edad y me siento comprometida y con muchas ganas de ayudarlo a cada uno de ellos y sus familiares. El poder cada día enseñarle a un niño la esperanza de un mundo mejor sirviendo a sus semejantes es una bendición en mi vida. Cada niño merece conocer del amor del Salvador.