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Ángel J. Gómez: Familia, música, naturaleza, senderismo, amigos, servicio, Mormón.

Hola soy Ángel J. Gómez

Acerca de mí

Estoy felizmente casado y soy padre de dos hijos. Me encanta el senderismo, la naturaleza, los animales, las plantas, visitar monumentos históricos, restos arqueológicos, contemplar la magnitud del cielo estrellado y la astronomía. Disfruto escuchando buena música, sobre todo, música clásica. Me sumerjo en la lectura de buenos libros. Disfruto sirviendo a mis semejantes aunque sea con una simple sonrisa. Pero lo que más me gusta y me llena es pasar tiempo, de cantidad y de calidad, junto a mi esposa, mi hijo y mi hija. Valoro mucho el tiempo que disfruto con mi familia y me gusta estar con ellos.

Por qué soy mormón(a)

Cuando mi familia se unió a La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días yo tenía unos tres años de edad y la Iglesia llevaba tan solo cuatro años en España. He tenido la bendición de ir creciendo dentro de la Iglesia al mismo tiempo que la Iglesia ha ido creciendo en España. He visto grandes progresos y milagros. He visto como ha cambiado para bien las vidas de muchas personas. Claro está, al principio, asistía a las reuniones de la Iglesia porque mi familia me llevaba pero llegó un momento, en la adolescencia, que se combinaron la rebeldía natural de la juventud con las dudas que me asaltaron por todas partes. Fue un tiempo difícil para mí. Fue un tiempo en que la "luz prestada" debía ser sustituida por mi "propia luz". Oré mucho a nuestro Padre Celestial, de esta manera hablaba con Él con toda la sinceridad de mi corazón. Oía Su voz, a medida que leía y estudiaba las Escrituras y percibía los susurros de Su Espíritu, hasta que, finalmente, obtuve la certeza en mi corazón. Yo sé que Dios vive, Él es nuestro Padre Celestial, el padre de nuestros espíritus y nos conoce, a tí y a mí, por nuestros nombres, y sabe de nuestras alegrías, tristezas, deseos y fustraciones. Él desea que tú y yo seamos felices en esta vida y que nos preparemos para volver a Su presencia para no salir más de ahí. Yo sé que Jesucristo vive. Él es nuestro Salvador y Redentor. Nos libró de la muerte física por medio de Su resurreción, y de la muerte espiritual, por medio de su Expiación en Getsemaní. Él ha pagado el precio de nuestros errores y pecados y tan solo nos pide que seamos fieles a Su Evangelio. Yo sé que José Smith fue un Profeta de Dios, comisionado por Él para restaurar la Iglesia. Yo sé que hoy día, Dios habla por medio de un Profeta viviente, Thomas S. Monson. Yo sé que El Libro de Mormón es otro Testamento de Jesucristo, un compañero de la Biblia que corrobora la plenitud del Evangelio. Ser mormón me da felicidad y la oportunidad de tener una familia eterna.

La manera en que vivo mi fe

El Evangelio de Jesucristo es un estilo de vida. Sirvo a mis hermanos y hermanas de la Iglesia en asignaciones y responsabilidades, donando tiempo y talentos, para ayudar a mejorar la calidad de vida de mis semejantes. También me gusta ayudar a mi prójimo, aunque no lo conozca, a esas personas con las que me cruzo a diario por la calle, en el tren, en la escalera del edificio. Muchas veces, una sonrisa, una palabra amable, un saludo sincero, tiene un efecto positivo en los demás. Todos necesitamos ser escuchados y todos necesitamos unos de otros. Uno de los propósitos de esta vida es aprender a vivir feliz y, aunque estemos rodeamos de problemas y crisis en todos los sentidos, podemos sentir gozo y paz interior al vivir el Evangelio de Jesucristo.