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Hola soy Ben

Acerca de mí

Nací y crecí en la ciudad del pecado, pero y no soy pecador. De hecho estoy en México en este momento sirviendo al Señor como misionero de tiempo completo, lo que significa que tengo la responsabilidad divina de servir a los demás y ayudarles a recibir el Evangelio de Jesucristo. Como misionero la iglesia no me paga. Yo estoy aquí por dos razones: Decidí cuando yo era muy joven que quería compartir el Evangelio con otras personas en algún momento de mi vida. Supongo que ahora es el momento. La razón más importante es la siguiente: fui llamado por un profeta de Dios para servir aquí en México. Dios me llamó específicamente a servirle en esta parte del mundo y cuando Dios te pide que hagas algo, lo haces. Actualmente estoy aprendiendo español y me encanta. Estoy creciendo a amar la comida picante, la palabra significa realmente picante caliente a su vez-su-cara roja. Me encanta jugar al voleibol y estoy aprendiendo poco a poco de fútbol ... Más que nada yo amo a mi familia. Hay días en que aquí es difícil para continuar porque mi familia es tan lejos. Tengo 2 hermanos y 4 hermanas yo soy el más viejo de los hombres. Una de mis hermanas está en el otro lado nos esperaba reunirse con ella en el reino de Dios. Algo que he llegado a conocer aquí en México es que el mundo entero es una familia. Al darse cuenta de que me da mucha alegría.

Por qué soy mormón(a)

Yo nací y crecí en esta fe, pero que no es la razón por la que soy miembro. Las enseñanzas de la iglesia era genial y todo, pero yo necesitaba saber si eran realmente cierto. Así que me decidí a pedirle a Dios. Realmente fue tan simple como eso. Yo estaba cerca de un río rezando con más sinceridad entonces he tenido en mi vida, rogando a saber dos cosas: 1. Si Dios estaba allí, 2. Si la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días es Su Iglesia. En retrospectiva, parece un poco raro que yo estaba pidiendo a nuestro Padre Celestial si es que existió. Después de haber derramado mi corazón al Señor esperé sentir algo. Yo, literalmente, sentí entumecido debido a la nada que me sentía. Yo estaba decepcionado y molesto un poco. Y entonces algo muy extraño sucedió. Sentí una paz tangible descender sobre mí. Realmente no puedo explicarlo, pero de repente me sabía que Él estaba allí y sentí su amor. En ese momento, sentí la verdad de las enseñanzas de la Iglesia Mormona (SUD). Desde ese momento mi convicción de la verdad de la doctrina de esta iglesia ha hecho sino aumentar. Debido a el templo sé que Cristo vive y que debido a su misericordia divina, tengo la oportunidad de ser purificado de mis pecados, si elijo a arrepentirse y cambiar mi vida para llegar a ser como el Redentor. Sé que José Smith restauró la doctrina pura de Cristo y lo más importante el poder para actuar en nombre de Dios (el sacerdocio) y que el Libro de Mormón es la palabra de Dios.

La manera en que vivo mi fe

¿Cómo vivo mi fe? Bueno, por mi parte, puedo estudiar las Escrituras todos los días. Las enseñanzas de los profetas en el mismo no son sólo para los pueblos antiguos que estaban en la tierra durante el tiempo de Moisés o Jesús. Sus palabras son verdaderas y eternal y si realmente pensamos acerca de las enseñanzas que encontramos en los distintos libros de las Escrituras podemos encontrar ejemplos de la vida de las personas que se aplican a nosotros. Sé que esto es cierto, porque una y otra vez he encontrado escrituras que parecen ser escritos por mí. Pero la lectura de las Escrituras es sólo una parte de la forma en que vivo mi fe. He encontrado que el estudio de las palabras de los profetas no sirve de nada si yo no pido a Dios para saber si las cosas que están escritas son ciertas. Oración es realmente increíble. A través de rezar puedo comunicar mis sentimientos a mi Padre Celestial. Yo sé que Él contesta mis oraciones, aunque no siempre se dan cuenta. Aparte de las acciones diarias de estudio y oración también asisto a la iglesia todos los domingos. ¿Por qué? Debido a que todos los domingos tengo la oportunidad de renovar las promesas que he hecho con mi Padre en el Cielo. Ir a la iglesia me recuerda que tengo que vivir mi vida como lo hizo Cristo, siguiendo su ejemplo y demostrar el amor a todos. Realmente, estamos aquí para seguir sus enseñanzas. Patrones mi vida después de la de Cristo. Hay una alegría que viene de verdad lo recuerdo y cada vez que Él era y es.