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JARED: dificultades, estudiante, trabajo, familia, felicidad, verdad, Mormón.

Hola soy JARED

Acerca de mí

Soy estudiante de 4to cuatrimestre de la carrera de negocios internacionales; de igual manera trabajo para costear mis estudios y demás gastos. Me gusta tocar el piano, los videojuegos, deportes como artes marciales y futbol. Siempre me ha resultado interesante el ver lo que las personas pueden llegar a ser, sus dones, habilidades, talentos, al igual que sus preocupaciones, dificultades y todo aquello que en cierta forma es inherente al ser humano. Una de las cosas mas complicadas de la vida para mi, es el hecho de que siempre quiero ser mejor de lo que actualmente soy, y en ocasiones eso no me complace a mi mismo. El esforzarme siempre y en cierta forma no ver resultados satisfactorios. A lo largo de mi vida me he dado cuenta que esa preocupación no es tan justificada después de todo, ya que al ver hacia atrás en perspectiva, me doy cuenta que he progresado y alcanzado metas y aspiraciones.

Por qué soy mormón(a)

Soy miembro de la Iglesia desde que nací, pero eso no significa que siempre he creído en ello. Mis padres hicieron un buen trabajo enseñándome todo lo que ellos sabían en cuanto a Jesucristo, pero al fin y al cabo, es necesario que cada quien tome una decisión personal. Siempre pregunté en oración si la iglesia a la que pertenezco es verdadera, si el Libro de Mormón era verdadero y contenía la palabra de Dios, y si José Smith en realidad había sido quien se proclamaba que era, pero nunca recibí una respuesta directa a mis oraciones. Pasaron 16 años para que eso sucediera. Empecé a leer el Libro de Mormón con mas decision a esa edad, al igual que discursos de los líderes de la iglesia, al mismo tiempo que opiniones en desacuerdo con ella. Me considero muy analítico, por lo que el hecho de que mis padres me dijeran lo que ellos sentían respecto a nuestra religion, causaba poco efecto en mi. Siempre quise saber la verdad al respecto de la iglesia a la cual había pertenecido toda mi vida. Y a medida que empecé a leer y meditar en lo que el Libro de Mormón contiene, fui entendiendo la parte lógica de todo ello. No puedo explicar todo, no sé todas las cosas en cuanto a mi religión o en cuanto a Dios, pero sé que Él es real, tan real como tú mismo(a) y como yo, que vive, que me ama y que soy Su hijo. Aprendí que siempre ha estado pendiente de mi, que Su Hijo Jesucristo también vive y es igual de real, que gracias a Su sacrificio puedo obtener la vida eterna junto con mi familia. Sé que el Libro de Mormón es la palabra de Dios, gracias a éste libro aprendí que Jesús es el Cristo y que Él dirige la iglesia a la que pertenezco. El Espíritu Santo también es real, gracias a Él pude sentir esto que ahora sé con seguridad que es verdad. José Smith fue una herramienta que Dios usó para restaurar su Iglesia en ésta época, y agradezco la misericordia que como un amoroso Padre muestra, para que Sus hijos le lleguen a conocer mejor, y participen de todo lo que Él tiene para todos.

La manera en que vivo mi fe

En la iglesia, mi principal asignación es visitar familias para saber en cuanto a sus necesidades, dificultades y metas en las que yo pueda ser una herramienta de ayuda. Convivo comunmente con varones de entre 20-45 años. Mi enfoque personal, es ayudar a todos ver lo grandioso que hay en ellos; poder decir algo que ayude a una persona a ser feliz, o ver el lado más feliz de la vida. Debido a ello, siempre me ha gustado enseñar y en muchas ocasiones he tenido la asignación de dar clases cada domingo, e incluso en el instituto de religión que la iglesia ha destinado para jóvenes adultos solteros de entre 18-30 años. A lo que me refiero en cuanto a buscar una forma en la que las personas puedan ver lel lado más feliz de la vida, puede ser apreciado en una experiencia que tuve como maestro de dicho instituto de religión. En cierta ocasión enseñaba acerca del poder que tiene el sacrificio que Jesucristo hizo por toda la humanidad, pero a pesar de que el efectuó ese sacrificio por todos, aplica de manera muy íntima y personal en cada uno de nosotros. Recuerdo que estaba pensando, al momento de enseñar a mi clase, en qué forma ese sacrificio ha tenido efecto en mi vida personal. A mi mente acudió una cita de un líder de la iglesia en 1994, Howard W. Hunter, quien dijo: "Cualquier cosa sobre la que Jesús pone sus manos, cobra vida". Tiempo después en una capacitación de maestros, una mujer que había estado en dicha clase, por propia voluntad compartió que aquella vez, después de escuchar las palabras que Howard Hunter dijo, ella sintió que el Salvador Jesucristo podía tener un efecto en ella, que anteriormente ella había estado desanimada por dificultades y errores que había cometido, pero que se dio cuenta y sintió que Jesucristo podía ayudarle a cambiar y a "cobrar vida".