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Andie: estudiante, misionera, música, Anaheim, Mormón.

Hola soy Andie

Acerca de mí

Vivo cerquita de la mar, y me encanta. Nací y crecí en Utah. Ya soy misionera y estoy muy agradecida por la oportunidad de servir a la gente acá en Anaheim, California. Soy la más grande de cinco hijos--tenemos una casa BIEN ruidosa. Estudié literatura en la universidad, y voy a regresar allá después de mi misión. Me encanta la música. No me gusta la lluvia.

Por qué soy mormón(a)

Veo las bendiciones que me han venido por medio del evangelio de Cristo--mi familia, mis amigos, mis talentos, y mi fe. Sé que Dios tiene un plan para mí y para mi familia, y sé que todos somos hermanos y hermanas--hijos e hijas de nuestro Padre Celestial.

Historias personales

¿Podría hablar sobre las misiones de la Iglesia y su participación en ellas?

Dios nos manda compartir el evangelio con todos que nos escuchen, porque Él quiere que todos sepamos cómo llegar a Su presencia después de esta vida. Miembros jóvenes podemos servir misiones de tiempo completo por 1.5 a 2 años antes de casarnos y empezar nuestras familias. Yo decidí servir una misión después de haber orado y preguntado a mi Padre Celestial si necesitara hacerlo. De verdad, me dio mucho temor al principio porque me cuesta mucho hablar a otras personas a quienes no conozca muy bien. Pero he experimentado la ayuda que Dios siempre nos prometió en Doctrina y Convenios 100:5: "No seréis confundidos delante de los hombres; porque os será dado en la hora, sí, en el momento preciso, lo que habéis de decir".

¿En qué forma le ha ayudado asistir a los servicios de la Iglesia?

Hay mucho en la Iglesia que nos ayuda, pero he notado que lo más importante para mí es que el asistir a los servicios de la Iglesia me ha hecho feliz. Se parece muy sencillo, pero así es. Cada semana aprendo más sobre el evangelio, tanto de las palabras de los profetas antiguos como las enseñanzas de los profetas en estos últimos días. Hay mucho que aprender, y nunca vamos a entender todo en esta vida, entonces hay que esforzarnos por perseverar hasta el fin al buscar más conocimiento de las Escrituras y el Espíritu Santo.

La manera en que vivo mi fe

He dado dieciocho meses de mi vida al Señor para servir y predicar a Sus hijos. Sé sin ninguna duda que esto es lo que Él quiere que yo haga. Cada día me acerco más a Él, y es algo que quiero seguir haciendo por el resto de mi vida.