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Javier: blogger, enseñanza, fotografía, Barcelona, geriatría, familia, Mormón.

Hola soy Javier

Acerca de mí

Estoy casado, tengo dos hijas adolescentes que adoro. Amo a mi familia. Somos diez hermanos, desde chico aprendí a amarles a cada uno de ellos al hacer cosas juntos; desde hace diez años trabajo con ancianos en España, sirviendo y ayudándoles en sus actividades de la vida diaria me ha ayudado a entenderles mejor y amarles, me encanta la fotografía digital, aprecio a las personas y las creaciones de nuestro Padre Celestial. Me fascina la buena lectura, leer el periódico, libros de autoayuda y crecimiento personal y poesía, que me mantienen las ideas frescas y me dan inspiración para escribir blogs que comparto con mis amigos en línea. La vida es algo maravilloso. Me gusta el tenis, el fútbol. Sigo la liga española, la Copa del Mundo, ya sea en la televisión o la web.

Por qué soy mormón(a)

A los quince años de edad asistía a la iglesia con frecuencia para acercarme más al Señor. Como católico que era, sentía que mis oraciones no eran escuchadas. Las imágenes de las iglesias no podían oírme y responderme, por ser objetos solamente. Esto me llevó a buscar una iglesia donde Dios habite realmente. Durante más de un año anduve investigando a los pentecostales, y los bautistas que no me llenaban espiritualmente. Hasta que, en torno a los 17 años, mi familia oyó a los misioneros mormones y llegué a sentir que la historia de José Smith era verdadera, empecé a ir a su Iglesiay estudiar el Libro de Mormón. Como resultado, mi madre y mis dos hermanas mayores fueron bautizadas en 1980. En cambio, yo nada! Por temor a quedarme sin amigos al abrazar el mormonismo, el miedo de no poder cumplir fielmente los mandamientos me disuadieron a ser bautizado como lo hizo Jesús. Al dejar las charlas misionales y no asistir a las reuniones de ellos me enfríaronn espiritualmente. A los 19 años decidí a convertirme y tratar de seguir a Cristo, Él me ayudó a lograr un cambio de 180 grados en mi actitud. En 1983, en Ayacucho (Perú), me sentía triste, solo y abandonado. Y el sentir la amistad de varios jóvenes que me presentó mi hermana Carolina, influyó positivamente en mí. Mis oraciones fueron contestadas, y sentí que era capaz de seguir a Dios, y al final fui bautizado en abril del 1983, que cambió mi vida, y ahora me siento una de las personas más felices del mundo.

La manera en que vivo mi fe

Desde mi bautismo tuve deseos de compartir la alegría y contar mi "historia de éxito" a mis amigos y conocidos. El visitar a mis amigos con los misioneros brindó más amor por la gente. Cuando fui maestro de religión para los adultos jóvenes he sentido algo especial por Jesucristo y Su Evangelio. El orar y estudiar las Escrituras me han aportado soluciones en mi vida. Estoy casado con alguien de mis propias creencias religiosas y tengo mi familia viviendo a la manera del Señor. Dios me ha ayudado a ser fuerte y valiente para vivir los mandamientos; siendo joven, fue misionero en Perú, porque sentí el llamado del Señor, para que no haya tanto sufrimiento en la tierra. La misión me ayudó a tener más sensibilidad humana, y más receptivo a las cosas de Dios. He sido voluntario en campañas de prevención contra el consumo de drogas, y ahora soy voluntario en la biblioteca de mi comunidad y he servido en varias posiciones de liderazgo en la Iglesia, etc. que me han ayudado a sentirme más cerca del Señor Jesucristo. Vivir el Evangelio me hace muy feliz.