mormon.org Global
Wyatt Frasier: Argentina, Chipa, Correr, Piano, Cocinar, West Point, Mormón.

Hola soy Wyatt Frasier

Acerca de mí

Yo fui criado en Utah y me mudé a Nueva York a los 18 años para empezar a estudiar en la universidad. Mi tiempo en Nueva York me ayudó a ver las grandes bendiciones del evangelio del Señor Jesucristo mirando la felicidad que trae a las vidas de los que lo sigan. Yo soy el mayor de tres hermanas y un hermanito que adoptado de Etiopía. Yo soy alguien de experimentar cosas nuevas y siempre probar lo desconocido, sea con comida, viajes, o una actividad entre amigos. Yo puedo dar todo el crédito por mi personalidad a mis padres, ya que ellos nunca dejaron de exigir lo mejor en cada momento de mi vida. Aprendí español sirviendo una misión en Resistencia, Argentina y es allá que realmente obtuve mi testimonio de Jesucristo.

Por qué soy mormón(a)

Soy Mormón porque yo tengo un gran testimonio que Dios nos ama y que él quiere ayudarnos a crecer y a llegar a ser seres divinos como Él. Yo sé, por experiencia seguido por la meditación espiritual, que el evangelio de Jesucristo es el único camino a la felicidad eterna. Mirando atrás en mi vida, me doy cuenta de que Dios me ha dado un testimonio muy sencillo y hermoso de su amor y su bondad no por milagros y apariciones de ángeles, sino por las cosas básicas de mi vida: el amor familiar, la paz espiritual que viene al vivir los principios del evangelio, y lo hermoso que es nuestra habilidad de progresar por las pruebas que el Señor nos da.

La manera en que vivo mi fe

Mi fe en Jesucristo me impulsa no sólo vivir diferentemente, sino que me hace ser diferente. La fe en Jesucristo y el poder de su expiación me ayudan a saber que yo puedo superar los hábitos, vicios, y pensamientos negativos que tenga en mi vida, y por eso siempre trato de pensar en la persona que soy en vez de solamente pensar en las cosas que estoy haciendo. Cuando estoy pasando por cosas agobiantes, o cuando tal vez yo haya tenido desafíos que parecen insuperables, yo tengo la seguridad de saber que la base de mi vida no se encuentra en lo banal y lo superficial, sino que he yacido como la base de mi vida las enseñanzas y el amor del Señor Jesucristo, lo cual nunca me fallará.