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David: experiencia, aprender, Guatemala, mision, padre, esposo, Mormón.

Hola soy David

Acerca de mí

Hay un himno que se llama "Cuentas tus Bendiciones" que me gusta mucho porque soy contador en Guatemala, trabajo haciendo la contabilidad de una empresa que vende semillas y otros productos agropecuarios, desde pequeño me gustaba contar, contaba del 1 al 10, luego al cien, contaba todo lo que se me ponía en frente, ahora entiendo porque me gusta mucho contar. El contar las bendiciones que mi Padre me ha dado me ayuda a comprender muchas cosas, lo hago cada día como cuando era niño, al levantarme empiezo a contar agradeciendo algunas de las primeras bendiciones de la mañana: como el despertar, el respirar, el caminar, el ver a mi familia por la mañana. En mi trabajo no cuento semillas una por una, pero si los kilos que se compran y se venden, me gustan las semillas a veces trato de compararme con alguna de ellas. Una semilla pequeña puede llegar a convertirse en un gran árbol, el solo sostener una semilla en mi mano, viendo lo pequeña que es, no logro ver en mi mano su gran potencial, en cambio de verla sembrada acompañada de esfuerzo y tiempo para cuidarla para su desarrollo, la semilla en acción deja ver un gran potencial. Esto me ayuda a reconocer el gran potencial que yo y todas las personas tienen en este mundo si logramos ponernos en acción. Esto es una forma de como veo lo que hago y lo que soy, son solo algunas cosas sobre mi, pero lo mas importante que puedo decir sobre mi es mi familia. Amo mi familia.

Por qué soy mormón(a)

Soy mormón, por lo que he vivido, he tenido muchas experiencias que hacen más fácil ser mormón. Soy como un personaje en una película o en un drama que está inquieto por buscar aventuras (experiencias), no hay nada mejor que aprender por el pellejo propio, adentrarme en un mundo desconocido, yo siento que es así con todas las personas desde que nacemos en este mundo, traemos esa inquietud por aprender. Aprendí a prender, llegue a saber que se aprende por consejo o por experiencia: por consejo como cuando de pequeño me decían que no tocara el tomacorriente sin decirme la razón, esa era una buena forma de aprender por consejo y obedecí por muchos años, y me mantuve lejos de electrocutarme. Pero al querer saber por mí mismo la razón del consejo aprendí al recibir una carga eléctrica que no debía hacerlo y lo más importante de mi experiencia es que aprendí a que no necesito desobedecer para saber la razón y ahorrarme las consecuencias. Siendo joven conocí lo que enseñaban en la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, y reconocí en la invitación que me hicieron una oportunidad para tener una experiencia más, así que investigue, procure, medite, escudriñe y abrace la consecuencia de buscar lo que necesitaba, saber por mí mismo que el Cristo si nació en esta tierra, que murió, que resucitó y que vive. Ahora se de esto y nadie puede hablar por mí y decir lo contrario porque lo sé, el Padre Celestial me lo enseño por consejo y por experiencia.

La manera en que vivo mi fe

Desde que despierto, abro los ojos a una nueva oportunidad de progreso, es como si todos los días me pasaran un examen, y todos los días el examen es diferente, tiene diferentes experiencias. El transportarme para mi trabajo me hace tener tiempo para meditar como puedo poner en práctica en lo creo. Soy Santo de los Últimos Días, me encanta mi deber en la iglesia, justo en este tiempo se ha anunciado que debemos apresurar su obra, soy el líder misional de barrio y siento que esto es histórico, lo que vivo y lo que hago, aunque no sea mucho, trato de hablar con todos, cada día oro por una oportunidad para hablar con alguien sobre lo que sé, hay días que no tengo esa experiencia y otros que sí, hay días que soy rechazado (la mayoría), pero los pocos días que recibo una muestra de fe, hacen que los demás días sean recompensados. Obviamente he pensado porque es tan difícil que acepten mi mensaje, pero el estudio de las escrituras me ha enseñado lo valioso que es el albedrio en las personas. Lo más importante es saber que se tiene éxito solo por hacerlo aunque sea rechazado y no por ser aceptado. Además alguien mucho mayor que yo fue rechazado y también no le fue fácil realizar su deber, tanto así que deseo no beber esa amarga copa, acaso seré yo mayor que él. Me hace feliz saber que alguien sepa por el mismo que lo que cree es verdad.