mormon.org Global
Daniela: pintura, estudiante, familia, danza, Mormón.

Hola soy Daniela

Acerca de mí

Vivo en Laie Hawaii, crecí en Merida Mexico, me encanta ese lugar porque esta lleno de gente buena y alegre y mi familia vive ahí. Tengo 20 años, soy estudiante de universidad, estoy estudiando trabajo social en USA. Siempre me a gustado bailar y pintar. Me encanta la lluvia, el mar y el agua. Tengo dos hermanos menores, actualmente uno de ellos esta sirviendo como Misionero SUD en New York North Mission. Amo hacer actividades con mi familia, en particular las celebraciones de navidad son mis favoritas.

Por qué soy mormón(a)

Mis padres conocieron el evangelio cuando eran jóvenes y decidieron bautizarse y unirse a esta maravillosa iglesia, desde entonces mi familia a pertenecido a la iglesia SUD. A traído paz y armonía a mi vida y a la de mi familia, se que somos una familia unida gracias al conocimiento que adquirimos acerca de como ser una familia eterna. Se que Jesucristo vive y ama a cada uno de sus hijos. Todos tenemos la oportunidad de mejorar y llegar a ser como Nuestro Padre Celestial. Eh leido el Libro de Mormon y eh orado al respecto, eh recibido la confirmación del espíritu santo acerca de la veracidad de este libro.

La manera en que vivo mi fe

Todos los días represento no solo a mi familia sino a mi religión, con nuestros actos diarios demostramos el amor que tenemos hacia Nuestro Padre Celestial y hacia nuestros semejantes. Como miembro de la iglesia decido cada día escoger el bien y seguir a Cristo, es decir, ser mas como el y hacer lo que el haría en las situaciones diarias que se me presentan. Me encanta ayudar y servir a otros, me estoy esforzando por siempre ser digna de la compañía del espíritu santo que me da guía y compañía en las decisiones que tomo. Leo el Libro de Mormón diario y como resultado mi fe se ve fortalecida, recibo consuelo y fortaleza en las pruebas y dificultades que se me presentan en esta vida. El ultimo llamamiento que tuve en la iglesia fue el de maestra de los niños de 3 años, las clases eran simples pero poderosas y claras, todos somos hijos de un Dios amoroso que desea que regresemos a su presencia algún día.