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Alec: misionero, Chile, Osorno, Kingman, Estados Unidos, Mormón.

Hola soy Alec

Acerca de mí

Antes de la misiòn, terminè la escuela secondaria, pero no he empezado la universidad. Tuve dos años de Español en escuela, pero en verdad estoy todavìa aprendièndolo. Me gusta much correr y jugar fùtbol, y me gusta escribir, especialmente cuentas de ficciòn. Tengo tres hermanos y una hermana. Mi hermano mayor es casado y tiene dos niños, y un otro hermano mìo cumple su misiòn en Colorado enero de 2014. Tengo varios pasatiempos, como tocar la piano o cantar, como edifcar cualquier cosa, pero mi pasatiempo favorito es ganar destresas nuevas de cualquier tipo. Me gusta dibujar, y a veces dibujar en mis apuntes. Creo que puedo prestar atenciòn cuando dibujo, y a veces evito dormir dibujando.

Por qué soy mormón(a)

Los dos de mis padres son miembros de la iglesia, y eran antes de su matrimonio, entonces yo aprendía del Evangelio desde mi nacimiento. Sin embargo, nadie puede ser firme en la fe de Cristo por las enseñanzas y los testimonios de las otras personas. He tenido que estudiar las Escrituras y orar para saber por mí mismo que el Evangelio de Jesucristo ha sido restaurado. Mis padres me han dejado libre de escoger, y las enseñanzas de los profeta me han mostrado la decisión mejor. Escojo guardar los mandamientos de Dios por mi propia voluntad por qué he visto como me ayudan. Yo sé que los mandamientos son pautas que no nos cautivan, sino nos protegen contra el pecado para que tengamos aun más libertad. Además, soy mormón por la esperanza que por medio de la Resurrección de Jesucristo, todos viviremos después de la muerte, y que por el poder de la Expiación, podremos vivir con Dios y con nuestra familia para siempre. El gran mensaje del Evangelio es que ¡la muerte no es el fin! Mas la muerte es un paso entre nosotros y el gozo eterno.

La manera en que vivo mi fe

Ahora, estoy sirviendo una misiòn. Por dos años, salgo mi casa y dejo mi familia para enseñar a los otros del Evangelio de Jesucristo. Tal vez es difìcil pensar en las cosas que he dejado, pero yo sè que puedo ayudar a los otros y ayudar a mi propia familia sirviendo la misiòn. No hay una mejor manera para mì en que puedo pasar mi tiempo. En mi àrea, ofrezco servicio a aquellos quien lo necesita, y les dije del gran misericordia del Señor y como el Evangelio puede bendecir a sus familias y sus vidas. Soy un guìa y un maestro, pero la decisiòn y la responsibilidad final es de las personas que enseño. Es lo mejor que trabajemos y enseñemos con la ayuda de los miembros y los líderes de la iglesia. En verdad, somos recursos para que los miembros puedan mostrar a sus amigos maestros dedicados. Por estos dos años, vivirè mi fe al compartir la verdad a los demàs para que ellos tambièn sepan del gran plan de Dios para nosotros.