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Jessica: música, El Salvador, periodismo, soltero, piano, saxofón, Mormón.

Hola soy Jessica

Acerca de mí

Siempre me ha gustado escribir y aunque la mayoría de mis escritos personales han sido de fantasía o ficción, también disfruto mucho contar las historias reales de la vida. He tocado el piano desde los 6 años y ahorita estoy aprendiendo el saxofón. Si me viera en un grupo de gente, estaría la persona en un lado, escuchando a todos los demás conversar. Siempre quería servir el Señor como misionera, y estoy muy agradecida por haber tenido la oportunidad cumplir ese deseo en El Salvador. La mitad de mi corazon reside allá.

Por qué soy mormón(a)

Me crié en la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (o "la iglesia Mormona"), pero no soy miembro porque mis padres me obligaron o fue la única iglesia que conocía. Cuando cumplí los 8 años, mis padres me preguntaron si yo quería bautizarme. Aunque era pequeña, entendí mucho del significado de mi decisión, y determiné hacerlo solo si Dios lo quería. Oraba y meditaba cuando de repente me sentí que Dios estaría muy orgulloso de mí si yo decidí seguir el ejemplo de Su Hijo, Jesucristo. Decidí bautizarme, y sentí el Espiritu muy fuertemente en el día de mi bautismo. Todavía recuerdo como me sentí al salir del agua. Desde entonces, he tenido varias experiencias sagradas que me hacen saber con certeza que esta iglesia es la Iglesia de Jesucristo que ha sido restaurada a la tierra. Es la única iglesia que tiene la autoridad del sacerdocio de Dios, y la única que tiene la plenitud de las enseñanzas (o Evangelio) de Jesucristo. A los 8 años, solo quería que Dios esté orgulloso de mí. Ahora, más de 10 años despues, eso sigue como mi deseo más grande.

La manera en que vivo mi fe

Actualmente, asisto un barrio de jovenes adultos solteros y me lo encanta. Es bien bonito tener doscientos personas de mi edad a mi alrededor, todos esforzándonos a mejorar y ser más como Jesucristo. Una meta personal mia para ser más como Cristo es recordar que cada persona es un hijo de Dios, y tratar a todos con amabilidad y respeto. Amo a mi familia y a mis amigos. Sé que no importa los tragedias o desafíos que tenga, siempre es mejor afrontarlos con Dios a su lado. He hallado la felicidad, la sanidad y la paz a través de la Expiación de Jesucristo, y espero que no importa los desafíos que pasaré en el futuro, siempre me quedaré cerca de Él.