mormon.org Global
Ted: Mormón.

Hola soy Ted

Acerca de mí

Yo estudié programación de computadoras y he trabajado en algunas compañías muy conocidas. Se requiere mucho tiempo y pasión para trabajar en esta industria. Con los años he aprendido que vale la pena trabajar menos y tener menos prestigio si me permite estar con mi familia. Además de mi trabajo y mi familia, me gusta hacer deportes que me permiten disfrutar de la naturaleza y tener un trabajo que me permite estar con mi familia. Me gusta andar en bicicleta, correr, subir montañas, nadar, hacer surfing, andar en motocicleta. Mientras ando en bicicleta o corro, llevo mi teléfono para escuchar las escrituras, discursos, lecciones para el domingo, etc. Me animan las enseñanzas que escucho y me dan ganas de ser mejor. Me enseñan de dios y lo que espera de mi. Me motivan a cumplir mejor y buscar lo bueno para todos.

Por qué soy mormón(a)

Soy mormón porque he tenido muchísimas experiencias con el espíritu santo en las que he sentido mi testimonio crecer. No sé todo. No soy todo lo que debo ser. No tengo todas la respuestas, pero tengo una certeza a través de todo lo que he sentido en el pasado junto con todo lo que puedo sentir actualmente cuando oro y leo o escucho las enseñanzas de los profetas sobre el señor Jesucristo. Creo en todo lo que hizo Jesucristo, no sólo lo bueno y poco que se encuentra en el Nuevo Testamento. Como dice el último versículo de Juan, el mundo no tiene espacio para contener los libros escritos de todo lo que hizo Jesús.

La manera en que vivo mi fe

Para mi, el evangelio se trata de lo que me enseña a ser, y no sólo a hacer. La iglesia y la comunidad me dan oportunidades para hacer servicio. Hacer servicio y hacer lo bueno son imprescindibles, pero más importante aún es que al hacer, me ayudan a querer ser mejor seguidor de Cristo. Me enseñan a pedir y encontrar perdón por mis pecados. Fortalecen mi testimonio. Me ayudan a buscar dones del espíritu santo tales como discernir buenas o malas intenciones de los demás. Tales como ser responsable en mis negocios. Tales como buscar educación, inteligencia, entrenamiento con humildad no para adelantarme a mí, pero para aumentar el reino de dios, para proveer para mi familia y para poder ser generoso. Las enseñanzas me ayudan a ser paciente, tener esperanza, aliento en mis desafíos y a animar a otros para que enfrentas tribulaciones con fe. El evangelio me ayuda a medir mi fidelidad y éxito, no según mi cuenta del banco, ni de las puestos, sino por mi honradez, integridad, esfuerzo, contribución de esfuerzo, buen ejemplo y comportamiento. Me ayuda a no reaccionar con brutalidad ni defensivamente cuando me critican o me rechazan. El evangelio ha traído todo lo que es bueno en mi vida.