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Derek: Mormón.

Hola soy Derek

Acerca de mí

Recién me gradué de la universidad habiendo estudio las relaciones públicas. Ahora estoy buscando trabajo. Me gusta trabajar con los sitios web y también me gusta escribir novelas. Creo que hay poder en las historias edificantes. Novelas, peliculas, canciónes . . . todas cuentan una historia que puede cambiar vidas. Espero que pueda usar los talentos que Dios me ha dado a hacer algo bueno en el mundo. En agosto de 2012, me casé con la mujer más hermosa en el mundo. Aunque no tenemos hijos todavía, amo a mi pequeña familia. Quiero lo mejor para mi esposa y para mis hijos futuros.

Por qué soy mormón(a)

Mi conversión al evangelio era un proceso que se llevó a cabo durante el curso de muchos años. Mis padres me criaron en la Iglesia y me enseñaron los principios de Jesucristo. Nos gustó cantar los himnos de la Iglesia, escuchar a los profetas y apóstoles cuando hablaron, leer las escrituras juntos, y asister a la capilla. Pero la convicción de mis padres no era suficiente para mi. Cuando era joven, empecé a leer las escrituras. Al hacerlo, yo oraba con frecuencia, preguntandole al Señor si el Libro de Mormón fue verdadero y si José Smith fue un Profeta. Nunca tuve una visión de Dios. Él nunca me hizo temblar. Sin embargo, en esos momentos de tranquilidad, me sentí arder mi corazón con Su amor. No sé como explicarlo, pero fue un sentimiento de amor que penetró mi ser y me llenó. Ese conocimiento me ha bendecido y me ha sostenido durante los momentos más difíciles de mi vida.

La manera en que vivo mi fe

Mi esposa y yo recién nos mudamos a un apartamento y barrio nuevo en lo cual todavía no tenemos un llamamiento o sea, una asignación en nuestra congregación. Por las mañanas, me esfuerzo por estudiar el evangelio. Mi estudio me permite pasar tiempo leyendo las santas escrituras: La Bíblia, El Libro de Mormón, La Doctrina y Convenios, y La Perla de Gran Precio. Cada semana, mi esposa y yo hacemos lo que se llama una noche de hogar en lo cual nos aprendemos el uno del otro acerca de un tema del Evangelio y hacemos una actividad juntos como familia. Antes de acostarnos, mi esposa y yo oramos juntos. Los domingos vamos temprano a la iglesia para participar en el coro de mi congregación. A los dos nos gusta el cantar. Cada mes nos esforzamos a visitar a otras familias en el barrio para compartir una escritura y ver en que los podemos ayudar.