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Hi I'm Magaly

I am a mother and a housewife. I am from Ecuador and I'm a Mormon about 26 years.

About Me

Soy una ama de casa, esposa y madre de tres hijos. Mi esposo es un excelente hombre y padre. Conocimos la Iglesia de Jesucristo cuando éramos muy jóvenes. Hemos experimentado muchos momentos de felicidad y satisfacción al criar una familia dentro de los lazos de amor y respeto. Mi primer hijo es médico y se selló en un Santo Templo. Mi segunda hija vive actualmente cerca de un Templo donde puede acudir regularmente, ella se selló con un digno ex-misionero. Mi última hija está sirviendo actualmente en una misión de tiempo completo. Quisiera que muchas personas experimenten la felicidad y el gozo que se siente cuando todos en la familia se esfuerzan por hacer que la felicidad permanezca en el hogar. Nada absolutamente nos ayudará a valorar la familia como el vivir en un ambiente cálido, lleno de amor, donde cada persona se esfuerza por servir y ayudar a los demás. Cada experiencia en el hogar generará un recuerdo que se impregnará en el corazón de cada uno de nosotros y de esto tendremos que dar cuenta al Señor un día cuando estemos en su presencia. Amo mi familia y aunque pienso que daría la vida por cualquiera de mis seres amados, no se requiere aquello por ahora, sino tan solo darles aquellas pequeñas cosas a través de las cuales ellos aprenderán a ser felices.

Why I am a Mormon

Escogí pertenecer a la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días porque aquí encontré gente amable y feliz. Gente que me dio una sonrisa desde el comienzo y me hizo sentir que era valiosa. Aquí aprendí que tengo una identidad y un potencial y que como hija de un Padre Celestial tengo dones que me ayudan a ser mejor. Aquí aprendí que la fé no solo es una palabra sino un principio que nos mueve a la acción. Ahora que mi familia creció y que mis hijos tienen sus propios hogares puedo sentir el gozo de haber tenido una vida buena y feliz, no porque los problemas se hayan apartado, sino porque cada uno de ellos nos han permitido madurar y crecer en la fé. El conocer la Iglesia de Jesucristo es lo mejor que le puede pasar a una persona, cambia su vida, cambia su actitud, cambia incluso nuestra faz ya que al tener derecho a la compañía del Espíritu Santo, sentimos que somos más buenos, que aborrecemos lo malo, y amamos más a todas las personas, hacemos en una palabra que este mundo sea mejor.

How I live my faith

La fé es una fuerza hermosa y poderosa que mueve el mundo y me movió a mi para aceptar el evangelio de Jesucristo y para vivirlo. Dentro de esta maravillosa Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días encontré todas las respuestas a mis interrogantes en la vida. Porqué estoy aquí en este mundo? Cual es mi misión en esta tierra? Qué debo hacer para encontrar la paz duradera y la felicidad por la cual luchan todos los seres humanos? Durante 26 años he perseverado en los principios que he aprendido como la fe, la esperanza de una vida eterna junto a nuestro Padre Celestial y la caridad razón por la cual uno se convierte en instrumento en las manos de Dios para bendecir la vida de los demás. El ancla por la cual mi fé ha permanecido durante el tiempo es el Templo, lugar donde podemos llegar a sentir al Señor mismo a nuestro lado, allí en este hermoso lugar dedicado al Señor, Su Santa Casa, podemos realizar convenios y participar de ordenanzas que nos servirán para pasar el velo cuando dejemos este mundo mortal y acercarnos a vivir con Dios. Este lugar sagrado es un pedacito del cielo en esta tierra, un lugar donde podemos recibir inspiración para nuestra vida y consuelo en nuestras aflicciones. El vivir cada día con mi familia cada principio como el amor, el respeto, y la rectitud en todo el sentido de la palabra nos ha permitido tener una buena vida y experimentar el gozo en medio de un mundo convulsionado por la falta de valores. Creemos en Dios el Eterno Padre y en Su Hijo y en la dulce compañía el Espíritu Santo, nos aferramos a nuestros principios y creencias y tenemos la fé que algún día veremos a Dios cara a cara. Si somos limpios de corazón moraremos con El en la eternidad.