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El Libro de Mormón

La palabra de Dios

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Los misioneros entregan ejemplares del Libro de Mormón por todo el mundo, incluso mientras usted está leyendo esto. Y ¿qué es este libro? Si se da en forma gratuita, ¿por qué muchos miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días valoran el Libro de Mormón como una de sus posesiones más valiosas? ¿Qué clase de libro puede hacer que tantos lectores cambien su vida, mente y corazón? ¿Qué clase de libro puede responder las aparentemente insolubles preguntas de la vida?

El Libro de Mormón es la palabra de Dios, al igual que la Biblia. Es Escritura sagrada, con un formato y contenido similar al de la Biblia. Ambos libros contienen la guía de Dios como fue revelada a los profetas, así como las historias religiosas de diversas civilizaciones. Mientras que la Biblia fue escrita por y acerca de un pueblo de la región de Israel y las zonas circunvecinas, y abarca desde la Creación del mundo hasta poco después de la muerte de Jesucristo, el Libro de Mormón contiene la historia y los tratos del Señor con un pueblo que vivió en las Américas aproximadamente entre el año 600 a.C. y el 400 d.C. Los profetas del Libro de Mormón llevaron registros de los tratos del Señor con Su pueblo, que luego fueron compilados por un profeta llamado Mormón sobre planchas de oro.

Antes que estos fieles cristianos perecieran, su registro fue puesto a salvo y escondido. José Smith recibió estos registros antiguos en 1827, y por el poder y el don de Dios los pudo traducir a la forma en que los tenemos hoy en día. El Libro de "Mormón, " junto con la Biblia, testifica que Jesucristo es nuestro divino Redentor y que al vivir conforme a Su Evangelio, podemos hallar paz en esta vida y felicidad eterna en la vida venidera.

Traducido por el poder de Dios

Cuando José Smith tenía 21 años, un ángel llamado Moroni le entregó los registros antiguos. José tenía poca instrucción formal y desconocía el lenguaje antiguo escrito sobre las planchas de oro, pero fue capaz de traducirlo porque Dios le otorgó el don y el poder para hacerlo. La traducción duró menos de tres meses, y en 1830 se publicaron 5.000 ejemplares del Libro de Mormón en Palmyra, Nueva York. Dios escogió a José como profeta, vidente, revelador y traductor para restaurar la Iglesia de Jesucristo en la era moderna, y el Libro de Mormón fue esencial para esta restauración. A José Smith se le dio un llamamiento extraordinario, y debido a que se conservó digno de las bendiciones del cielo, él tuvo la capacidad de brindar el Libro de Mormón al mundo.

Aprenda más acerca de José Smith

El Libro de Mormón testifica de Cristo

Nosotros creemos que tener fe en Jesucristo es el primer paso para comprender el Evangelio y recibir la felicidad eterna que Dios, nuestro Padre Celestial, desea para nosotros. Pero, ¿de dónde proviene esa fe? ¿Cómo podemos llegar a creer que Jesucristo es nuestro Salvador, si no sabemos quién es Él o lo que Él hizo? Podemos desarrollar fe en Jesucristo al leer sobre Él en las Escrituras y al orar para saber si lo que hemos leído es verdadero.

La portada declara que el propósito del Libro de Mormón es convencernos a todos de “que JESÚS es el CRISTO, el ETERNO DIOS, que se manifiesta a sí mismo a todas las naciones”. Fue escrito para ayudarnos a adquirir un conocimiento verdadero sobre Jesucristo y Su misión sobre la tierra. El Libro de Mormón reafirma lo que aprendemos de la Biblia, que Jesucristo es el Hijo de Dios, que vino a la tierra para ayudarnos a vencer nuestros pecados. Los pueblos del Libro de "Mormón, " los nefitas y los lamanitas, registraron sus testimonios sobre Jesucristo. Muchos de los profetas que escribieron los registros que conforman el Libro de "Mormón, " vieron a Cristo personalmente, tal como sucedió con el apóstol Pablo, quien lo registró en la Biblia (véase Hechos 9:3-6). El punto culminante del libro es la aparición de Jesús a todos los nefitas poco después de Su resurrección. Él los bendijo, les enseñó Su evangelio y dijo:

El Libro de Mormón y la Biblia se apoyan mutuamente

Algunas personas piensan que porque nosotros leemos el Libro de "Mormón, " no leemos la Biblia. Esto no es cierto. Es como decir que no comemos naranjas porque comemos manzanas. ¡Ambas son buenos frutos! El Libro de Mormón no reemplaza a la Biblia. De hecho, debido a que ambos libros, el Libro de Mormón y la Biblia, contienen el evangelio de Jesucristo como fue revelado a diferentes civilizaciones, estudiarlos juntos puede aclarar algunos conceptos que son difíciles de comprender. El Libro de Mormón nos insta a leer la Biblia y nos afirma que su mensaje es verdadero (Mormón 7:8-10). En la Biblia, Jesús dijo a Sus apóstoles: “También tengo otras ovejas que no son de este redil; a aquéllas también debo traer, y oirán mi voz, y habrá un rebaño y un pastor” (Juan 10:16). Cristo visitó esas “otras ovejas” en las Américas luego de Su resurrección, y les enseñó el mismo mensaje que había enseñado al pueblo de Israel a los nefitas. El Libro de Mormón aclara que el mensaje de Jesucristo y Su expiación no son para un grupo de personas de una época, sino que son para todos, en todas partes, desde el comienzo de la tierra hasta el fin. El tener el Libro de Mormón como otro testamento de Jesucristo, nos hace recordar que Él nos tiene en cuenta a todos.

El Libro de Mormón contesta preguntas del alma

Muchos de nosotros tiene preguntas difíciles en nuestro interior — esa clase de preguntas que nadie puede realmente respondernos. Algunas son preguntas transcendentales acerca de la naturaleza de nuestra existencia, tales como:

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El Libro de Mormón.

A medida que leemos el Libro de "Mormón, " aprendemos acerca del Evangelio y del plan de felicidad de Dios. El conocimiento de estas cosas coloca nuestras inquietudes en una perspectiva eterna. Las Escrituras nos dicen que esta vida es “un tiempo de preparación para presentarse ante Dios”, por ejemplo, aprendemos que continuaremos existiendo después de morir, y que al guardar los mandamientos podremos volver al cielo (Alma 12:24). También aprendemos que el arrepentimiento, el perdón y el convenio de servir a los demás son esenciales para nuestra salvación. Se puede responder a todas estas inquietudes del alma al aplicar el evangelio de Jesucristo, como está escrito en el Libro de Mormón.

El Libro de Mormón acerca a las personas a Dios.

Algunas descripciones de Dios lo hacen ver como un ser abstracto e inalcanzable, o enojado y vengativo, pero en el Libro de Mormón aprendemos que “Dios se acuerda de todo pueblo” (Alma 26:37) y que al igual que Lehi, un profeta del Libro de Mormón, podemos estar “para siempre envuelto[s] entre los brazos de su amor” (2 Nefi 1:15).

Aunque tal vez que no lleguemos a conversar con Dios cara a cara en esta vida, Él nos ha dado las Escrituras para ayudarnos a estar más cerca a Él. Del libro de "Mormón, " José Smith dijo: “que un hombre se acercaría más a Dios al seguir sus preceptos que los de cualquier otro libro”. Nos acercaremos más a Dios al aumentar nuestra fe en Él, y nuestra fe en Él aumentará, al conocer Su plan y guardar Sus mandamientos.

El Libro de Mormón nos enseña el plan de Dios y nos muestra cómo los que viven conforme a Su consejo son bendecidos en esta vida y en la venidera. Al leer con espíritu de oración, el Espíritu Santo nos puede enseñar, en lo profundo de nuestros corazones, que las palabras en el Libro de Mormón son un mensaje de nuestro Padre Celestial para nosotros, enviado para ayudarnos en esta vida.

Cómo saber si el Libro de Mormón es verdadero

Desde luego, una cosa es leer el Libro de Mormón y otra, creer en lo profundo de nuestros corazones que lo que dice es verdadero. Esta creencia sincera o testimonio acerca de la verdad del Libro de Mormón viene cuando Dios envía Su Espíritu para confirmar la verdad de lo que leemos. Sentimos esa confirmación cuando hemos estudiado el Libro de Mormón con diligencia y fe, tal como se promete en el siguiente pasaje de las Escrituras:

El método de Dios es sencillo: nosotros leemos el Libro de Mormón; oramos y le pedimos que nos diga si lo que hemos leído es verdadero y Él nos contesta por medio de sentimientos de paz y seguridad que provienen del Espíritu Santo. Antes que nada, debemos estudiar el Libro de Mormón diligentemente, aplicar sus principios a nuestra vida y hacer nuestro mejor esfuerzo por entender las lecciones que Dios desea que aprendamos. Segundo, debemos orar “con un corazón sincero, con verdadera intención, teniendo fe en Cristo”. Debemos esperar y creer que Dios nos contestará, y es posible que tengamos que orar más de una vez. Finalmente, debemos estar dispuestos a aceptar la respuesta cuando venga y en la forma en que venga. Creer que el Libro de Mormón realmente contiene la palabra de Dios significa que estaremos dispuestos a vivir conforme a las normas de fe y obediencia que Él describe allí. Dios ha prometido que Él nos bendecirá con mucho más de lo que se requiere para vivir conforme a Sus elevadas normas.