El arrepentimiento
El Padre Celestial desea que usted sea feliz. Pecar, o hacer lo malo, resulta en la infelicidad porque “la maldad nunca fue felicidad” (Libro de Mormón, Alma 41:10).
Gracias a la expiación de Jesucristo, el Padre Celestial le ha proporcionado la manera de arrepentirse y de recibir el perdón por lo que haya hecho mal.
Para arrepentirse, es necesario:
- Confesar los pecados a Dios.
- Sentir un pesar sincero por los pecados cometidos.
- Pedirle perdón a Dios.
- Hacer todo lo posible por corregir los problemas que sus acciones puedan haber causado.
- Abandonar el pecado y no volver a él.
Por medio de la expiación de Cristo, el arrepentimiento sincero trae el perdón y una paz mayor en esta vida. También lo prepara para vivir con su Padre Celestial en la vida venidera.
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