Los mandamientos
Nuestro Padre Celestial les da mandamientos a Sus hijos porque los ama. Sabe que “la maldad nunca fue felicidad” (Libro de Mormón, Alma 41:10) y que la rectitud le traerá a usted paz duradera en la vida terrenal y felicidad eterna en la vida que viene. Los mandamientos de Dios le pueden ayudar a llegar a ser como Él y a hallar gozo.
Cuanto más se ama a Dios, más deseará hacer Su voluntad. Jesucristo enseñó que los que aman a Dios guardan Sus mandamientos (Juan 14:21). Una vez que usted sepa qué es lo que Dios desea que usted haga, deberá tener el valor de obedecerle aunque esto implique abandonar algo que usted quiera mucho.
Obedecer los mandamientos de Dios a veces parece un sacrificio, pero Él le bendecirá por su obediencia y le brindará “la paz en este mundo y la vida eterna en el mundo venidero” (Doctrina y Convenios 59:23).
Si cumple con la voluntad del Padre Celestial y guarda Sus mandamientos, demostrará fe y amor por Él y por el Salvador Jesucristo.
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