El Consolador
El Consolador es otro nombre que se da al Espíritu Santo porque trae paz y consuelo.
Todos experimentamos momentos de soledad, miedo y angustia, momentos en los que necesitamos consuelo. Jesucristo prometió: “No os dejaré huérfanos” (Juan 14:18). Dijo que Dios mandaría al Consolador, “el Espíritu Santo” (Juan 14:26).
El Espíritu Santo puede consolarle y ayudarle a usted en sus momentos de dificultades y pesares. Cuando nos arrepentimos de corazón, el Espíritu Santo también nos da la paz de conciencia y la certeza de que nuestros pecados han sido perdonados.
Cuando usted tiene la compañía del Espíritu Santo, no tiene por qué temer. Jesús dijo:
La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo. [Juan 14:27]
|