La ley de castidad
El poder de dar vida a un niño es sumamente sagrado. Nuestro Padre Celestial ha mandado que el poder y privilegio sagrados de tener relaciones sexuales se ejercite sólo entre un hombre y una mujer legalmente casados. Eso es lo que denominamos la ley de castidad. Dicha ley significa que no debemos tener relaciones sexuales antes del matrimono, y una vez casados, sólo debemos tener dichas relaciones con nuestro esposo o esposa.
El guardar la ley de castidad da como resultado la felicidad, la paz y el respeto por uno mismo. De igual modo, hace que el amor entre los cónyuges sea mayor, y protege a las familias. La violación de esta ley constituye una ofensa grave; no obstante, las personas que la hayan violado pueden obtener perdón y paz mediante el arrepentimiento y la obediencia.
Dios desea lo mejor para usted y para todos Sus hijos. El vivir el plan de Dios que enseña que las relaciones íntimas se reserven para el matrimonio hará que usted y su familia sean felices.
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