La humildad y el servicio
Pocos lugares, si es que los hay, requieren de las virtudes de la humildad y el servicio más que la familia; y unos cuantos nos dan más oportunidades de practicar esas virtudes.Jesús estableció para nosotros el ejemplo de humildad y servicio.Los que siguieron a Jesús lo llamaban “Maestro.” Sin embargo, aun cuando era Su líder, Jesús les enseñó que Él era Su siervo.Se ciñó una toalla y les lavó los pies. Aquello era un trabajo para sirvientes, pero no para el que era su Maestro y les dijo que si Él estaba dispuesto a servirles lavándoles los pies, ellos deberían estar dispuestos a servirse el uno al otro. De igual modo, los miembros de la familia—ya sean hombres o mujeres, viejos o jóvenes—deben ser lo suficientemente humildes para servirse mutuamente según se necesite. Lectura acerca de Jesús’ el servicio humilde puede inspirar a nuestras familias a servirse mejor recíprocamente.
Lea acerca de Jesús cuando les lava los pies a Sus discípulos’ en Juan 13:5-17.
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