El perdón
A veces el cónyuge u otro miembro de la familia hiere nuestros sentimientos y, aunque se disculpe, tal vez nos resulte fácil guardar cierto resentimiento. Es posible que cada vez que nos sintamos frustrados o nos enojemos con esa persona recordemos su error. Esto puede ser muy dañino para el matrimonio y para la familia;
por lo tanto, debemos cultivar el espíritu del perdón en el hogar. En realidad, todos cometemos errores y todos necesitamos ser perdonados. Jesús enseñó que si deseamos que se nos perdonen nuestros errores, debemos perdonar a los demás (Mateo 18:21-35).
El perdón es esencial para tener paz en la vida y armonía en la familia.
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