Las pruebas son una evidencia del amor de Dios
A veces, sólo el sufrimiento acerca a las personas a Dios.
El sufrimiento le permite ser humilde y le hace receptivo a la influencia del Espíritu de Dios. Gracias a sus propias aflicciones, usted puede aprender lo que es la compasión y mediante las aflicciones de otras personas aprende a servir con dedicación.
No es de extrañarse que Dios diga: "Yo reprendo y castigo a todos los que amo" (Apocalipsis 3:19). En ocasiones, Él nos bendice y nos perfecciona por medio de experiencias que prueban nuestra alma.
El Señor dijo a José Smith durante un periodo de intenso sufrimiento: "...entiende, hijo mío, que todas estas cosas te servirán de experiencia y serán para tu bien. El Hijo del Hombre ha descendido debajo de todo ello. ¿Eres tú mayor que él?" (Doctrina y Convenios 122:7-8).
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