El matrimonio
Cuando un hombre y una mujer se casan en el templo, su familia puede estar junta para siempre.Esta es una meta común de los Santos de los Últimos Días;sin embargo, esto no siempre es factible puesto que es posible que una de las partes del matrimonio no sea miembro de la Iglesia o no esté preparada para ir al templo. Algunas personas nunca tienen la oportunidad de casarse. Los miembros de la Iglesia que se han divorciado, que nunca se han casado o que se han casado fuera del templo son miembros que gozan de buena conducta y pueden participar en las ordenanzas del Evangelio y disfrutar de oportunidades de servicio en la Iglesia.
El conocimiento de que una familia puede estar junta para siempre fortalece a las familias, no sólo a las que han sido unidas mediante las ordenanzas del templo, sino también a aquellas que esperan realizar esa bendición en el futuro.
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