¿Cómo es el “cielo”?
El cielo es el lugar donde Dios vive y el futuro hogar de aquellos que le siguen. La esperanza de nuestro Padre Celestial y la meta de cada persona sobre la faz de la tierra es que volvamos a vivir con Él. Eso significa que, mediante la gracia de nuestro Salvador Jesucristo, se nos ha brindado la oportunidad de regresar a la presencia de nuestro Padre Celestial. Después de que hayamos resucitado seremos juzgados y recibiremos la recompensa de lo que hayamos hecho en esta vida. Jesucristo enseñó a Sus apóstoles que en la casa de Su Padre hay “muchas moradas” (Juan 14:2). Nuestro amoroso Padre Celestial desea compensar a todos Sus Hijos, según la obediencia que hayan dado a Sus mandamientos y según su deseo de seguir al Salvador. Aquellos que hagan esas cosas y sean dignos de volver a la presencia de Dios y de Cristo llegan a ser “herederos de Dios y coherederos con Cristo” (Romanos 8:17) de todo lo que el Padre tiene. Ellos volverán a vivir con nuestro Padre Celestial y con sus familias en Su gloria eterna. Aquellos que elijan no seguir a nuestro Padre Celestial y a Jesucristo recibirán una recompensa, según lo que hayan hecho en esta vida, pero no disfrutarán de la gloria de vivir en la presencia de Dios.
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