¿Cómo tengo que orar?
La oración es la forma por la que nos comunicamos con nuestro Padre Celestial. Él siempre está dispuesto a escuchar nuestros más profundos sentimientos y preocupaciones. Al hablarle a un amigo, no lo haría usted refiriéndose a un texto rígido escrito de antemano, ni hablaría usted solo. Con la oración es igual. No se preocupe mucho por el aspecto mecánico de la oración, sino que abra el corazón y diríjase a Él.
Una oración sencilla sigue cuatro pasos básicos:
- Dirigirse a Dios, llamándolo “Padre que moras en los cielos” o “Padre Celestial.”
- Darle gracias por las cosas por las que siente gratitud (“Te doy gracias por...”).
- Pedirle lo que usted necesite (“Te pido...”).
- Jesús es el Mediador (1 Juan 2:1; 1 Timoteo 2:5) entre nosotros y el Padre Celestial, así que terminamos la oración con las palabras: “en el nombre de Jesucristo. Amén.”
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